Si existiese vida en las “Super Tierras”, le sería imposible salir ellas

Wikimedia Commons

El tipo de exoplaneta más común que los científicos han descubierto hasta la fecha, son los llamados "Super-Tierra", versiones gigantes de nuestro propio planeta. Además, se ha sugerido que es más probable que sean habitables que los planetas más pequeños. Sin embargo un nuevo estudio revela cuán difícil sería para cualquier civilización en estos exoplanetas explorar el espacio.

Para lanzar el equivalente de una misión a la Luna, un cohete en una súper-Tierra necesitaría tener una masa de alrededor de 440,000 toneladas, debido a los requisitos de combustible. Aproximadamente la masa de la Gran Pirámide de Giza en Egipto. "En planetas más masivos, los vuelos espaciales serían exponencialmente más caros", dijo el autor del estudio Michael Hippke, un investigador independiente afiliado al Sonneberg Observatory en Alemania.

Como se sabe, las súper Tierras son planetas que pueden alcanzar hasta 10 veces la masa de nuestro planeta. Además, varios de estos planetas orbitan en las zonas habitables de sus estrellas, donde las temperaturas podrían tener agua líquida en la superficie, y potencialmente, la vida tal como la conocemos.

Anteriores investigaciones sugirieron no solo que otros mundos además de los terrestres podrían ofrecer circunstancias adecuadas para la vida, sino también que algunos podrían ser incluso más adecuados. Las súper-Tierras, según han sugerido los investigadores, podrían tener atmosferas más gruesas que permitan una mayor protección frente a la dañina radiación de su estrella y el espacio.


Kepler 20b se encuentra a unos 950 años luz de nuestro Sistema Solar
NASA
 

El problema de la fuerte atracción gravitacional

Si la vida evolucionó en una súper-Tierra distante, tales extraterrestres podrían haber desarrollado una civilización avanzada capaz de vuelos espaciales. Sin embargo, la fuerte atracción gravitacional de tales planetas también podría hacer que sea más difícil despegar de estos planetas, dijo Hippke en el nuevo estudio pre-publicado en ArXiv.

Para saber cuán difícil podría ser para esta hipotética civilización lanzar un cohete convencional, Hippke calculó los tamaños de los cohetes necesarios para escapar de una super-Tierra un 70% más grande que nuestro planeta y 10 veces más masiva (como Kepler-20b). En un mundo así, la velocidad de escape es aproximadamente 2.4 veces mayor que en la Tierra.

Un gran desafío para los extraterrestres en un mundo así sería el peso del combustible que llevan los cohetes convencionales. Lanzar un cohete desde un planeta requiere mucho combustible, lo que hace que los cohetes sean pesados, lo que a su vez requiere más combustible, y convierte a la nave en un objeto más pesado, y así sucesivamente. "Me sorprende ver cuán cerca estamos los humanos de terminar en un planeta que todavía es razonablemente liviano para realizar vuelos espaciales. Otras civilizaciones, si existen, podrían no ser tan afortunadas", dijo Hipke.

Por ejemplo, para colocar una carga del tamaño del Telescopio Espacial James Webb de la NASA utilizando un cohete tan efectivo como el Falcon Heavy de SpaceX, se requeriría 60 mil toneladas de combustible, aproximadamente la masa de un acorazado de la marina de guerra de EEUU, dijo Hippke.

Otras formas de exploración

"Es mucho menos probable que las civilizaciones de las súper-Tierras exploren las estrellas", dijo Hippke. "En cambio, estarían atrapados en cierta medida en su planeta de origen y, por ejemplo, utilizarían más los láseres o los radiotelescopios para la comunicación interestelar en lugar de enviar sondas o naves espaciales".

Debido a que los cohetes funcionan mejor en el vacío del espacio que en una atmósfera. Hippke sugirió que los súper terrícolas podrían querer lanzar desde la cima de una montaña. Sin embargo, la fuerte atracción gravitacional de las súper-Tierras aplastaría sus superficies, haciendo que las montañas sean más pequeñas.

Otras formas de exploración incluirían el uso de ascensores espaciales o de propulsión nuclear. Aunque ambos tienen sus dificultades: en la Tierra el material más adecuado hoy en día es el grafeno pero apenas resistiría la gravedad de un exoplaneta más masivo; y el uso de energía nuclear siempre conlleva riesgos ambientales, dijo Hippke.

Con el fin de buscar más de esos exoplanetas, NASA ha lanzado hace solo unos días el telescopio espacial Transiting Exoplanet Survey Satellite – TESS, quien además jugará un rol crucial en responder una de las preguntas más antiguas de la humanidad: ¿Estamos solos en el universo?

 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”.​​​​​​ 

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.