Estas gigantescas arañas de mar atrapan a sus presas incluso si son mucho más rápidas que ellas

Picnogónido / Wikimedia Commons

A pesar de que no son estrictamente arañas, los picnogónidos tienen una apariencia realmente similar. Se pueden encontrar a lo largo y ancho del océano, son reamente gigantescas y se mueven demasiado lento. Ahora, los investigadores han descubierto que su velocidad no presenta mayor obstáculo ya que pueden atrapar presas mucho más rápidas que ellas. Los detalles fueron publicados en Invertebrate Biology.

Según Amy Morgan de la Universidad de Hawai'i en Mānoa, estas arañas tienen un comportamiento peculiar: son como vampiros sigilosos. Lo que se sabía hasta ahora era que buscaban presas casi inmóviles como anémonas o corales. Una vez que esta araña coge a su víctima, la perfora con su trompa con el fin de absorber sus fluidos corporales, muchas veces sin que esta muera. “Se parece más al pastoreo o al parasitismo", dice Morgan.

¿Qué hay de nuevo, viejo?

Ahora Morgan y sus colegas han descubierto que estas arañas pueden cazar más activamente de lo que se pensaba. Para eso estudiaron a las arañas gigantes del océano austral (Colossendeis megalonyx) que pertenecen a la clase Pycnogonida. Tienen un color naranja brillante y pueden llegar a medir hasta 25 centímetros de pata a pata.

Cerca de las aguas de la Antártida, el equipo vio que esta araña podía alimentarse de medusas y pequeños moluscos como mariposas marinas (Clione antarctica). Estas pequeñas criaturas tienen apariencia de palomitas de maíz, con frecuencia viven más cerca de la superficie y son mucho más veloces.

¿Cómo lo hacen?

Los investigadores recogieron algunas arañas y mariposas marinas y las pudieron juntas en un tanque para observar su comportamiento. Descubrieron que mientras las mariposas flotan, de vez en cuando resultan aturdidas al golpear el lecho marino. Este es un momento clave para las arañas, aquí es cuando atacan a su presa.

A pesar de que han podido observar cómo caza, aún quedan muchas dudas. En primer lugar, los ataques son verdaderamente lentos. "Creo que es espectacular para una araña marina antártica, pero no es súper rápido", dice Morgan.

Además, aún no está claro cómo es que estas arañas identifican a sus presas. Tienen ojos pero no les sirven de mucho en las profundidades donde impera la oscuridad. Lo más probable es que puedan detectar estos minúsculos movimientos en el agua o usar algún sensor químico para oler a sus presas.

En tierra o en mar, las arañas están en todas partes del mundo, algunos las odian y otros evitan que se las mate. De cualquier modo, los arácnidos son criaturas bastante interesantes. Hace unas semanas en Australia se atrapó a Colossus, la araña más venenosa del mundo. Y en Madagascar, se descubrió una araña que se pensaba extinta: la araña pelícano.

 

Adrian Díaz
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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