La globalización tendría otra consecuencia imprevista: la expansión de las hormigas invasoras

La hormiga roja de fuego​ (Solenopsis invicta)  una de las más peligrosas en el mundo 
Wikimedia commons

Un equipo internacional de biólogos descubrió que la migración de las hormigas más allá de su hábitat nativo en el siglo XX se vio facilitada por la globalización del comercio y los viajes humanos en todo el mundo. Resultó que la mayoría de las especies invasoras de hormigas se establecieron en nuevos lugares mediante las redes de transporte mundial, escriben los científicos en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los biólogos de Francia y Nueva Zelanda, dirigidos por Cléo Bertelsmeier de la Universidad de Lausana, Suiza, concentraron su atención en las hormigas. Se sabe que la diversidad de sus hábitats y alimentos permitió a las hormigas poblar la mayoría de los hábitats en todos los continentes excepto en la Antártida. Asimismo, hay muchas especies invasoras de hormigas , y cinco de ellas incluso se incluyeron en la lista de "las 100 especies invasoras más peligrosas", compilada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

En el estudio, los científicos analizaron datos sobre más de 4.500 casos de migración de hormigas por mar y aire a EEUU y Nueva Zelanda, que ocurrieron entre 1914 y 2013. Resultó que durante ese tiempo se encontraron 51 especies de hormigas no nativas en EEUU y 45 especies en Nueva Zelanda. Sin embargo, la mayoría de las especies exóticas de hormigas (76% para EEUU y 88% para Nueva Zelanda) se importaron de países fuera de su hábitat nativo, es decir, se produjo un reasentamiento secundario.

Las especies invasoras aumentan con más rapidez en zonas de reasentamiento que en su hábitat nativo, donde tienen más enemigos naturales y competidores, y según los científicos esta es la posible razón de que se haya producido un reasentamiento desde territorios ya ocupados. Otra posible causa para la alta proporción de asentamientos secundarios es la construcción de redes de transporte en las que todos los nodos (puertos, ciudades, aeropuertos, estaciones) están conectados entre sí. Al caer en un cruce de transporte, la especie se puede distribuir inmediatamente a lo largo de varias rutas en todo el mundo.

Recientemente, científicos británicos descubrieron que la preferencia de la dirección hacia la que caminan las hormigas depende de la estructura anatómica de sus ojos.


María Cervantes
Esta noticia ha sido publicada originalmente en 
N+1, ciencia que suma

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, tecnología que suma”.

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.