Las hembras bonobo se ayudan a parir unas a otras (aunque no les haga falta)

Madre e hijo bonobos. /Wikimedia Commons

Durante el parto, hembras de bonobo se reúnen para apoyar y proteger a la madre, desmontando la idea de que la figura de las parteras es exclusiva de los humanos.

Los investigadores, de la Universidad de Pisa (Italia), han descrito tres nacimientos entre bonobos cautivos en parques de primates en Francia y los Países Bajos. En todos los casos, otras hembras se reunían alrededor de la madre que estaba dando a luz, acicalándola, protegiéndola de los machos en el grupo e incluso colocando sus manos debajo del bebé mientras nace, según publican en Evolution & Human Behavior.

Al igual que en los seres humanos, el nacimiento en bonobos es un evento social, en el que las asistentes proporcionaron protección y apoyo a la parturienta hasta que nació el bebé. Además, las hembras transeúntes ayudaron a la parturienta durante la fase expulsiva realizando gestos manuales dirigidos a sostener al bebé. “Nuestros resultados sobre los bonobos cuestionan la opinión tradicional de que la necesidad 'obligatoria' de asistencia fue la principal fuerza impulsora de la socialidad en torno al nacimiento en nuestra especie”, afirman los científicos.

Hasta ahora, la asistencia durante el parto se había propuesto como una característica distintiva de los humanos, y se relacionaba con la dificultad del alumbramiento en nuestra especie. Pero el nacimiento en bonobos no se ve obstaculizado por restricciones físicas y la madre es autosuficiente para lograr el parto, así que, aunque se necesitan más estudios tanto en cautiverio como en la naturaleza, los autores del trabajo sugieren que las similitudes observadas entre la asistencia al parto en bonobos y humanos “podrían estar relacionadas con el alto nivel de gregarismo femenino en estas especies”.

Esto está en marcado contraste con la forma en que nuestros otros primos cercanos, los chimpancés (Pan troglodytes) dan a luz. Las hembras en las comunidades de chimpancés tienden a aislarse y dar a luz por su cuenta. Se cree que la diferencia se debe a la estructura de sus sociedades: los chimpancés viven en un mundo dominado por los machos, mientras que los bonobos viven en un mundo dominado por las hembras.

“Desde nuestro punto de vista, la capacidad de las mujeres no relacionadas para formar fuertes lazos sociales y cooperar podría haber representado el prerrequisito evolutivo para el surgimiento de la partería humana”, concluyen.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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