Los humanos estamos provocando cáncer a otras especies

Pixabay

Con frecuencia surgen estudios científicos que advierten de que ciertos hábitos de alimentación o estilo de vida nos ponen en riesgo de desarrollar un cáncer. Pero ¿qué pasa con el resto de las especies? Un nuevo estudio de Nature Ecology & Evolution afirma que el impacto que los humanos provocamos en el medioambiente también está causando cáncer a los animales.

El cáncer existe en prácticamente todas las especies. Hasta ahora, la mayoría de las investigaciones sobre nuestra culpa en la incidencia de esta enfermedad en otras especies se han concentrado en la prevalencia del cáncer de vida silvestre en ambientes que están muy contaminados con sustancias químicas antropogénicas. Las emisiones radioactivas tienen un impacto directo en el desarrollo de cáncer en animales. Hay numerosos estudios que informan de tumores desarrollados por animales en lugares como Chernobyl.

Sin embargo, este trabajo, realizado por un equipo de la Universidad de Arizona (EE.UU.), propone que las actividades humanas también pueden aumentar la tasa de cáncer en poblaciones silvestres a través de procesos adicionales que incluyen contaminación lumínica, alimentación accidental (por ejemplo, desechos humanos, que les expone al afecto de los conservantes y otros compuestos químicos) o intencional (comederos de pájaros y el cambio de dieta asociado), o reducción de la diversidad genética en hábitats impactados por humanos. Con estas conclusiones, los autores pretenden llamar la atención sobre la responsabilidad que tenemos los humanos en la salud de otras especies.

Otro gigantesco estudio realizado por investigadores de del Instituto de Ciencia Weizmann (WIS) en Israel ha encontrado que la cantidad de materia viva en la Tierra ha disminuido a la mitad desde el comienzo de la civilización humana. Los impresionantes hallazgos han sido publicados en Nature. Para llegar a su conclusión el equipo de científicos definió a la biomasa como la masa de carbono en los organismos vivos. Esto refleja la masa de las moléculas de la vida, como las proteínas y el ADN, y excluye el agua, que varía. "Muchas cosas nos sorprendieron", dice Ron Milo, biólogo del  WIS y líder de la investigación.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que suma”.

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.