Más barato y ecológico: este motor espacial se autoconsume como combustible

Pxhere

Hoy en día, la mayoría de los cohetes usan tanques para almacenar su combustible a medida que ascienden, y el peso de los tanques suele ser mucho mayor que el peso de la carga útil. Esto reduce la eficiencia del vehículo de lanzamiento y también incrementa los desechos espaciales. Para solucionar estos problemas, ingenieros de las universidades de Glasgow (Escocia, Reino Unido) y Oles Honchar Dnipro (Ucrania) han construido por primera vez un motor autofágico, es decir, que consume su propia estructura durante el ascenso, y que podría cambiar cómo se envían los pequeños satélites al espacio, liberando más capacidad de carga y dejando menos escombros por el camino. 

El motor consume una varilla de propelente que tiene combustible sólido en el exterior y oxidante en el interior. El combustible sólido es un plástico fuerte, como el polietileno, por lo que la varilla es efectivamente una tubería llena de oxidante en polvo. Al conducir la varilla a un motor caliente, el combustible y el oxidante se pueden vaporizar en gases que fluyen hacia la cámara de combustión. Esto produce empuje, así como el calor requerido para vaporizar la siguiente sección de propelente, como se cuenta en un artículo publicado en Journal of Spacecraft and Rockets. 

Los investigadores han demostrado que el motor puede ser acelerado simplemente mediante la variación de la velocidad a la que se introduce la varilla, una capacidad que consideran excepcional en un motor sólido. Los investigadores se encuentran todavía en una etapa inicial de desarrollo, actualmente, el equipo ha mantenido operaciones con cohetes durante 60 segundos a la vez en sus pruebas de laboratorio. El próximo paso, cuentan, será asegurar más fondos para investigar cómo se podría incorporar el motor en un vehículo de lanzamiento.

Universidad de Glasgow

El 2006, el ingeniero británico Roger Shawyer ideó un supuesto motor que rompía las leyes de la física. Desde ese entonces distintas agencias espaciales y organizaciones privadas han estado buscando probar la veracidad del motor que, de funcionar, podría llevarnos a explorar el cosmos a un bajo costo y con poco combustible. El llamado motor EM Drive funciona emitiendo ondas electromagnéticas dentro de una cavidad cónica para generar empuje. En pruebas anteriores de la NASA, las microondas que rebotaban en las paredes del motor parecían producir suficiente fuerza para empujar la cavidad en una dirección.

Sin embargo, luego fue criticado por los físicos que sostienen que un EM Drive rompería una de las leyes más fundamentales de la física: no se puede obtener impulso de la nada. Para comprobarlo, ha sido puesto a prueba por un grupo de físicos de la Universidad Tecnológica de Dresden (Alemania) dirigido por Martin Tajmar, quien presentó sus resultados en la Asociación de Aeronáutica y Astronáutica de la conferencia espacial de propulsión espacial de Francia el 16 de mayo. Y, lamentablemente, el equipo encontró que el misterioso motor no pasó la prueba.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, tecnología que suma

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