‘Pandoravirus’: los virus gigantes que inventan sus propios genes

Pandoravirus. /Nature Communications 

La extraña familia Pandoravirus, con sus enormes genomas y muchos genes sin equivalentes conocidos, sorprendió a los científicos en 2013, cuando se descubrieron dos virus gigantes diferentes a todo lo que se había visto antes y se desdibujó la línea entre el mundo viral y el celular. Los pandoravirus son tan grandes como las bacterias y contienen genomas que son más complejos que los que se encuentran en algunos organismos eucarióticos. Su extraña forma de ánfora y su enorme genoma atípico llevaron a los científicos a preguntarse de dónde venían.

Ahora, un reciente estudio publicado en Nature Communications ofrece una explicación: los Pandovirus parecen ser fábricas de nuevos genes y, por lo tanto, nuevas funciones. El equipo de investigadores franceses ha aislado a tres nuevos miembros de la familia en Marsella (Francia), Nouméa (Nueva Caledonia) y Melbourne (Australia). Con otro virus encontrado en Alemania, el equipo comparó los seis casos conocidos utilizando diferentes enfoques. Los análisis mostraron que, a pesar de tener formas y funciones muy similares, estos virus solo comparten la mitad de sus genes que codifican proteínas. Por lo general, sin embargo, los miembros de la misma familia tienen más genes en común.

Estos nuevos miembros son notables por el tamaño gigantesco de sus genomas, su diversidad y la gran proporción de genes huérfanos que contienen: la mayoría de estos virus tienen una gran cantidad de genes que codifican proteínas que no tienen equivalente en otros seres vivos organismos. Esta característica inexplicable está en el corazón de muchos debates sobre el origen de los virus. Lo que más sorprendió a los investigadores fue que los genes huérfanos diferían de un pandoravirus a otro, lo que hacía menos probable que fueran heredados de un ancestro común. Los hallazgos indican que la única explicación posible es que los genes pueden originarse de forma espontánea y aleatoria en regiones intergénicas. En este escenario, los genes aparecen en diferentes lugares de una cepa a otra, lo que explica su naturaleza única.

Los científicos, del Laboratorio de Información Estructural y Genómica (CNRS, Universidad de Marsella), el Laboratorio de Biología de Gran Escala (CEA / Inserm / Universidad de Grenoble-Alpes) y el CEA-Genoscope, en Francia, opinan que si se confirma, su hipótesis revolucionaria convertiría a estos virus gigantes en artesanos de la creatividad genética, un componente central, pero aún poco explicado, de cualquier comprensión de la fuente de la vida y su evolución.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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