14 cosas fascinantes que sabemos de nuestros nuestros padres gracias a la ciencia

Steven Van Loy

Este domingo es el día del padre (para una gran mayoría de países hispanos). Habrá quien tenga una relación fuerte con su progenitor, o quien mantenga este vínculo con su propio hijo. Quien considere a su padre su mentor, quien no guarde muchos recuerdos de él, e incluso quien tenga dos. Sea como sea, la relación paterno filial es uno de los vínculos más importantes en nuestras vidas, y la ciencia tiene mucho que decir sobre ello. Estas son 10 cosas que deberías saber sobre la paternidad:

1. Los padres son más atentos con sus hijas pequeñas que con sus hijos pequeños

Los padres con hijas pequeñas son más atentos y responden mejor a las necesidades de estas que los padres con niños varones pequeños en relación con las necesidades de estos hijos, de acuerdo con un estudio que incluyó escaneos cerebrales y grabaciones de las interacciones diarias de los padres con sus hijos. Según el estudio publicado en la revista Behavioral Neuroscience de la American Psychological Association, los padres de niñas también cantaban más a menudo a sus hijas y hablaban más abiertamente sobre las emociones, posiblemente porque aceptaban más los sentimientos de las menores. Los padres de hijos en cambio participaban en juegos más ásperos y usaban más lenguaje relacionado con el logro (palabras como orgullo, triunfo y superior) cuando hablaban con sus hijos.

2. Los niveles de testosterona de un padre primerizo se desploman 

De acuerdo a un estudio del 2011 publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences la testosterona de un padre primerizo caen hasta 40% el primer mes de paternidad, algo que está relacionado a la sensibilidad paternal y apego. Los hallazgos sugieren que los hombres evolucionaron desarrollando una arquitectura neuroendocrinal que responde a una paternidad comprometida, reforzando el rol del hombre como proveedores de cuidado directo. Los investigadores demostraron que padres con mayores niveles de testosterona eran menos atentos a los sollozos de los niños, y demostraron menos empatía.

3. Genéticamente, es probable que te asemejes más a tu padre que a tu madre

Es verdad que nuestros padres contribuyen con un 50% cada uno a nuestro ADN, pero eso no significa que todos los genes se expresen de igual forma: Un estudio de la Universidad de Carolina del Norte, publicado en Nature Genetics el 2015, demostró la expresión de miles de distintos genes en ratones variaron dependiendo si estos venían de madre o padre. Mientras que técnicamente el genoma del retoño poseía una contribución de 50/50, aproximadamente un 60% de los genes del padre eran más expresivos que los de la madre. Hay un desbalance en la expresión del genoma favorable a la del padre en cientos de genes, dijeron los autores del trabajo. 

4.  Es probable también que heredes más enfermedades de tu padre que las de tu madre

Lo anterior también tiene implicancias en lo que se refiere a enfermedades. Si nuestra madre tiene predisposición a cierta enfermedad, puede ser heredado, pero dado que el ADN del padre tiene más opción de ser expresado, las enfermedades y mutaciones genéticas heredadas a papá tienen más opción de aparecer. Al estudiar enfermedades hereditarias, las investigaciones sugieren que el hecho de que un gen provenga del padre o de la madre podría hacer una gran diferencia. 

5. Los cambios hormonales durante el embarazo, también los sufre el padre

 

Un estudio de la Universidad de Michigan (EE.UU.) encontró que los padres expectantes segregaban testosterona y estradiol, que es una forma de estrógeno. Estos cambios hormonales ocurren en las primeras etapas del embarazo, y los investigadores también hallaron que los hombres con mayores disminuciones en la testosterona demostraron estar más comprometidos con sus bebés y brindaron más apoyo a sus cónyuges.

6. Los padres deberían aprender a hablar con sus hijos pequeños

Según la ciencia, las madres han dominado el arte de ajustar en el tono y el ritmo cuando hablan con su hijo pequeño. Los padres, por otro lado, no tienen tanta maña en este trabajo.Un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Washington (EE.UU.) examinó a 11 niños en edad preescolar alrededor de los 30 meses de edad y grabó más de 150 horas de audio para concluir que las voces de los padres tienden a mantenerse firmes cuando hablan con sus hijos, y casi conversan con ellos igual que con los adultos.

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7. Las hijas de los padres feministas tienen aspiraciones más altas

En un estudio de 2014 publicado en Psychological Science, se encontró que las acciones domésticas de los padres hablaban más que las palabras. Las hijas de los padres que no colaboran en casa tienden a imaginarse en empleos tradicionalmente femeninos. Los investigadores examinaron a 326 niños de 7 a 13 años de edad y al menos uno de sus padres implicados. Se encontró que los padres que repartían igualitariamente las tareas domésticas tenían hijas que aspiraban a carreras menos tradicionales y mejor remuneradas. 

8. Los padres primerizos sufren como las madres

Un estudio realizado por una organización benéfica del Reino Unido para padres, NCT, encontró que un tercio de los padres sufren presiones mentales cuando van a convertirse en padres. Los investigadores reconocen que la depresión postparto y los problemas de salud mental también son un problema masculino. 

9. Las apariencias de los padres descuidados (quizá) engañan 

Según TIME, en 2011, se realizó solo el 61% del pago de las manutenciones de padres a hijos. Sin embargo, un estudio publicado en Journal of Marriage and Family examinó a 367 padres de bajos ingresos y encontró que los progenitores que no pagan por manutención de niños en efectivo, contribuyen a las vidas de sus hijos de una manera diferente. Casi la mitad de los padres del estudio proporcionaron a sus hijos productos para bebés, ropa, gastos escolares y alimentos.

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10. ¿Quieres saber un truco para demostrar lo buen padre que eres? ¡Canta!

Un estudio publicado en BMC Evolutionary Biology encontró que los ruiseñores machos demuestran sus valores familiares a través de la canción. Se encontró que cuanto mejor el canto, más apoyo y protección estaría otorgando a su familia.

11. Si nunca te has contagiado de una ETS, quizá es gracias a tu padre

Según una investigación realizada en la Universidad de Florida (EE.UU.), las estudiantes que afirmaron haber tenido un padre más involucrado en sus vidas cuando eran adolescentes, tenían más probabilidades de practicar sexo seguro en la universidad. 

12. Los padres interactúan activamente con sus hijos, educan niños más inteligentes 

En un estudio publicado en el Canadian Journal of Behavioral Science, se asegura que los padres influyen positivamente en el desarrollo de sus hijos a través de la práctica de la crianza. Tener un padre presente en la vida de un niño resultó tener una influencia positiva en las habilidades de resolver problemas de un niño y una disminución en problemas emocionales tales como tristeza, retiro social y ansiedad.

13. Jugar con tus hijos les ayuda a desarrollarse mejor

En una investigación realizada en la Universidad Estatal de Kent (EE.UU.), según cuenta Wall Street Journal, se concluyó que los padres que juegan con sus hijos fortalecen el vínculo, lo que se traduce en una ayuda para su desarrollo. También se encontró que los pequeños gestos de afecto marcaban la diferencia, y que pueden servir como gestos de ánimo para un niño frustrado.

14. Y, en definitiva, los padres que pasan más tiempo con sus hijos son más felices

En un estudio publicado en la Academy of Management Perspectives , se halló que los progenitores que pasaban más tiempo con sus hijos estaban más satisfechos con sus trabajos y experimentaban menos conflictos en su hogar, encontrando el equilibrio perfecto entre trabajo y vida personal.

Beatriz de Vera
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