El curioso árbol que produce 40 tipos de frutas

Wikimedia Commons

En 2008, mientras buscaba especímenes para crear un proyecto de arte en base a un árbol de flores multicolores, Sam Van Aken, un profesor de arte que había crecido en una granja, adquirió un huerto de tres acres en la Estación Experimental Agrícola del Estado de Nueva York. Este huerto, que estaba a punto de cerrar, producía una gran cantidad de drupas.

Las drupas son un tipo de fruta, que tiene un centro leñoso (hueso, pepa o semilla) rodeado de un cuerpo carnoso. Los ejemplos más comunes son los duraznos, las aceitunas o el melocotón. Y en el caso del huerto en Nueva York, las drupas eran autóctonas y antiguas (algunas de ellas tenían entre 150 y 200 años).

Si el huerto cerraba, muchas de estas raras y antiguas variedades de frutas se extinguirían. Entonces, para preservarlos, Van Aken pasó los siguientes años averiguando cómo injertar partes de los árboles en un solo árbol frutal. Trabajando con un grupo de más de 250 variedades de drupas, el artista desarrolló una línea de tiempo de cuándo cada una de ellas florecía en relación una con la otra y comenzó a injertarlas en un árbol.


Diagrama del artista del árbol injertado
Wikimedia Commons

Una vez que el árbol tuvo aproximadamente dos años, Van Aken utilizó una técnica llamada injerto por yema para agregar más variedades en ramas separadas. Esta técnica implica tomar una astilla de un árbol frutal que incluye el brote e insertarlo en una incisión en el árbol patrón. Luego se deja sanar durante el invierno. Si todo va bien, la rama será recortada para alentarla a crecer como una rama normal.

En 2013, después de unos cinco años de trabajo que incluía varias ramas injertadas, se completó el primer Árbol de 40 Frutas de Van Aken. Actualmente existen 16 distribuidos entre museos, jardines, y colecciones privadas.

En realidad, se ve como un árbol normal la mayor parte del año, pero en primavera se llena de colores gracias a sus flores blancas, rosadas, rojas y moradas. Luego, con la llegada del verano, aparecen distintas variedades de ciruelas, melocotones, albaricoques, nectarinas, cerezas y almendras.

"La gente que tiene [un árbol] en su casa me ha dicho que proporciona la cantidad perfecta y la variedad perfecta de fruta. Por lo tanto, en lugar de tener una variedad que produzca más de lo que necesita, [el árbol] brinda buenas cantidades de cada una de las 40 variedades”, explicó en 2014 Van Aken a Epicurious. "Dado que todas estas frutas maduran en diferentes momentos, de julio a octubre, tampoco te inundas".

Estos árboles no solo son hermosos, sino que también ayudan a preservar la diversidad de las drupas. A nivel global, este tipo de frutas son seleccionadas para el cultivo comercial basándose principalmente en cuánto tiempo se mantienen, luego en qué tamaño crecen, cómo se ven y, por último, por su sabor. Lo que significa que hay miles de variedades de drupas en el mundo, pero solo unas pocas se consideran comercialmente viables, incluso si no son las de mejor sabor o más nutritivas.

 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.