Neurobiólogos observaron la reparación de la espina dorsal en tiempo real

Arriba: la primera "ola", la migración de células progenitoras al sitio de la lesión. Abajo: la regeneración del tejido dañado en dos días, los peces pueden volver a nadar.

Credit: Monash University

Investigadores australianos han descubierto que la terapia con células madre ayuda a restaurar la médula espinal dañada hasta el regreso total de la actividad motora. Los científicos observaron el proceso en tiempo real en el pez cebra y presentaron los resultados de sus experimentos en la Conferencia Internacional sobre Investigación de Células Madre (ISSCR) en Melbourne.

Los científicos de la Universidad de Monash decidieron utilizar en su trabajo el pez cebra porque son muy útiles para estudiar la regeneración, ya que su cuerpo es transparente y su capacidad de recuperación es extremadamente alta. Con su ayuda, los investigadores encontraron un mecanismo que desencadena la regeneración de la médula espinal, y la secuencia de esta regeneración, así como una proteína específica que es necesaria para ello.

Bajo la dirección de Jan Kaslin del Instituto Australiano de Medicina Regenerativa de la Universidad de Monash, los científicos dañaron la médula espinal de los peces, y luego inyectaron en el sitio de la lesión células madre y células precursoras neuronales, y luego aislaron esta zona y  la observaron mediante microscopía confocal y microscopía de fluorescencia con una lámina de luz, que permite obtener una buena resolución óptica de una sección delgada de una muestra.

El equipo científico identificó dos fases actividad de las células: primero las células progenitoras migraron y cubrieron el sitio de la lesión, y después se activaron las células madre, que fortalecieron el resultado. La tasa de regeneración resultó ser diferente para el pez cebra y el pez adulto: el primero pudo nadar de nuevo después de dos días, mientras que el segundo necesitó de dos a cuatro semanas para restablecer los movimientos.

Los autores creen que un estudio detallado de este método en otros animales permitirá desarrollar un nuevo enfoque de la terapia de las lesiones de la médula espinal humana.

El año pasado, un estudio del Sanford Burnham Prebys Medical Discovery Institute (SBP), de Estados Unidos, identificó una vía de señalización esencial para la angiogénesis, esto es, el crecimiento de nuevos vasos capilares a partir de vasos preexistentes.
 

María Cervantes
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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