Nosotros lo pusimos en riesgo, nosotros los salvamos: este es el plan para salvar al rinoceronte blanco del norte

Wikimedia Commons

Los humanos llevamos al rinoceronte blanco al borde de la extinción, y somos los mismos humanos los que lo traeremos de vuelta. Y para hacerlo, un grupo de científicos están pensando utilizar una técnica sacada de la ciencia ficción. Los planes han sido publicados en Nature Communications.

El rinoceronte blanco del norte es una de las dos subespecies de rinocerontes blancos. Alrededor de 20 mil rinocerontes blancos del sur aún sobreviven en el sur de África, pero los del norte en África central parecen condenados. La mayoría de los que vivían en la naturaleza han sido cazados, y los que viven en cautiverio no se reproducen lo suficiente como para sobrevivir.

"El rinoceronte blanco del norte no falló en la evolución, falló porque no era a prueba de balas", dice Thomas Hildebrandt del Instituto Leibniz para el Zoológico y la Investigación de Vida Silvestre en Alemania, parte de un equipo internacional que intenta salvar al rinoceronte blanco del norte.

Luego de la muerte de Sudán, el último rinoceronte blanco del norte macho, solo quedaron dos hembras: la hija de Sudán, Najin, y su nieta, Fatu, las cuales están bajo protección en Kenia, y tienen serios problemas reproductivos.


Sudán, el último macho de rinoceronte blanco del norte.
Ol Pejeta 

Dos posibles soluciones 

Por eso, los científicos tienen una idea: utilizar muestras de tejido congelado y esperma de los rinocerontes blancos del norte para recrear una nueva población. A fines del año pasado, el equipo fertilizó los óvulos de rinocerontes del sur con algo del esperma congelado de los blancos del norte, creando embriones híbridos que se desarrollaron hasta el estadio en el que están listos para implantarse.


Desarrollo de embriones desde ICSI hasta la etapa de blastocisto.
Hildebrandt et al

Ahora, el equipo planea implantar estos embriones híbridos en hembras blancas del sur en los próximos meses. La intención es establecer una pequeña población con esos híbridos, pero lo ven como una copia de seguridad, una forma de preservar algunos de los genes de las subespecies del norte. Esperan lograr un nacimiento vivo de un rinoceronte puro del norte dentro de tres años si obtienen el permiso de las autoridades de Kenia para extraer nuevos óvulos de Najin y Fatu.


Extracción de óvulos
Hildebrandt et al

Si eso no funciona, el plan es derivar las células madre embrionarias (ESC) de las líneas celulares vivas, y usarlas para generar óvulos y espermatozoides. Hasta ahora, esto solo se ha logrado en ratones, pero el equipo confía en que lo lograrán en los rinocerontes dentro de diez años, idealmente utilizando híbridos como madres sustitutas. Ya han derivado ESC de los embriones de rinocerontes blancos del sur.

Finalmente, si este plan falla, el equipo intentará reproducir algo parecido al rinoceronte blanco del norte a partir de los híbridos, suponiendo que el equipo logre crearlos. Pero esta no es una tarea fácil: en un híbrido de primera generación, cada célula tendrá un conjunto de cromosomas del padre blanco del norte y uno de la madre blanca del sur. Pero estos cromosomas intercambiarán ADN cuando se formen espermatozoides y óvulos, mezclando los genomas de las dos subespecies de una manera que es imposible revertir por completo con la reproducción convencional.

Este esfuerzo por salvar a los rinocerontes blancos del norte es uno de los muchos que los científicos están realizando luego de que los humanos los llevaramos al punto de que solo queden unos cuantos. Anteriormente, un equipo internacional de biólogos de los EE.UU, el Reino Unido y República Checa han intentado hacer lo mismo pero a través de la clonación.

 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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