Israel se convertirá en febrero en el cuarto país que aterriza una nave espacial en la Luna

SpaceIL

En febrero de 2019, una nave espacial no tripulada pondrá a Israel en la lista de los países que han aterrizado un dispositivo en la Luna. Se trata de la primera nave espacial privada, y la más pequeña, enviada a la superficie lunar: solo tiene 2 metros de diámetro y aproximadamente medio metro de alto, y pesa 600 kilogramos, en la Tierra, así que pesará 180 kilogramos en la Luna, una vez haya consumido el combustible.

La nave espacial ha sido desarrollada por la firma SpaceIL, y será lanzada desde Estados Unidos en un vehículo de lanzamiento orbital Falcon 9 de SpaceX durante el mes de diciembre. El aterrizaje en la Luna está fijado para el 13 de febrero de 2019.

Si la misión se completa satisfactoriamente, Israel sería el cuarto país en hacer un aterrizaje suave con un vehículo no tripulado en la luna, sumándose a la Unión Soviética, Estados Unidos y China desde 1966. Estados Unidos sigue siendo el único país que realizó una misión tripulada a la luna, con seis aterrizajes lunares exitosos de la misión Apolo desde 1969 hasta 1972.

La nave espacial SpaceIL también tiene una misión científica: descifrar los misterios magnéticos de las rocas lunares. La investigación, realizada en cooperación con científicos del Instituto de Ciencia Weizmann en Rehovot, utilizará un magnetómetro en la nave espacial para intentar comprender cómo las rocas de la luna recibieron su magnetismo, informa el diario Haaretz.

Después de su lanzamiento, la nave espacial SpaceIL será transportada a una órbita terrestre a unos 60.000 kilómetros de la superficie de la Tierra. A partir de ahí, la nave espacial gradualmente irá a la Luna desde una órbita elíptica alrededor de la Tierra. Esto hará que el tiempo de viaje sea mucho más largo que en misiones pasadas a la Luna, si bien ahorra combustible y se reduce el peso de lanzamiento.

El hombre no ha vuelto a la Luna desde las misiones Apolo, la última de las cuales se realizó hace 45 años. De 1969 a 1972, los astronautas alunizaron seis veces para recoger información sobre la constitución de nuestro satélite natural y muestras. Los principales obstáculos para devolver al hombre a la Luna están relacionados con el costo de las misiones y el desarrollo de cohetes lo suficientemente grandes y poderosos como para llevar a cabo el traslado de los módulos de aterrizaje y comando a la órbita de la Luna. Sin embargo, y pese a haber decretado un recorte presupuestal a la agencia espacial de los Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha firmado una directiva sobre política espacial que prevé el regreso de los astronautas estadounidenses a la Luna y la preparación para las futuras misiones marcianas tripuladas. Para ello, la NASA continuará trabajando con contratistas espaciales, como ha venido ya haciendo con Boeing, SpaceX y Virgin Galactic, según un comunicado de prensa de la agencia.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”.​​​​​​

Novedades

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.