El resoplido de los caballos indicaría que están contentos

Pixabay 

Durante algún tiempo se pensó que el característico resoplido de los caballos cumplía funciones higiénicas como eliminar flemas, moscas y más objetos en las fosas nasales. Pero ahora un estudio publicado el 11 de julio en la revista PLOS ONE, sugiere que los caballos resoplan cuando están felices.

El estudio, liderado por Mathilde Stomp y Martine Hausberger de la Universidad de Rennes (Francia), tuvo como fin evaluar las emociones positivas y encontrar marcadores fisiológicos en los caballos. Para eso, registraron los patrones de inhalación de 48 equinos en Bretaña, Francia, que viven bajo diferentes condiciones.

Algunos de los caballos llevaban vidas restringidas, alojados en puestos individuales y alimentados con comidas bajas en fibra. Mientras que otros vivían más libremente, alojados en grupos y podían alimentarse de pasto y heno a su gusto.

Los inesperados hallazgos 

El equipo descubrió que la frecuencia de inhalación era mucho mayor en caballos que vivían en mejores condiciones de bienestar, como cuando se alimentaban de pastos. También asignaron "puntajes de estrés crónico" a cada caballo en función de sus condiciones de vida. Cuanto mayor es el estrés, menos frecuentes son los resoplidos.

"El resoplido, una señal no vocal producida por la expiración del aire a través de las fosas nasales, se asocia con contextos más positivos (en el pasto, mientras se alimenta) y estados (con las orejas en posición avanzada) en los caballos”, explica la Dra. Stomp. “Es menos frecuente en caballos que muestran un bienestar alterado", añade.

“Estos resultados proporcionan una herramienta potencial importante ya que los bufidos aparecen como un posible indicador confiable de emociones positivas que podrían ayudar a identificar situaciones apreciadas por los caballos”, continua la investigadora.

"Creemos que puede ser una herramienta útil para los propietarios de caballos y cuidadores para identificar las situaciones que el caballo disfruta", dice Hausberger. "Es posible que se necesiten más exámenes (como medidas de estrés hormonal), pero este es un gran comienzo para un animal conocido emocionalmente como extraordinariamente expresivo", añade.

El equipo ahora investigará si los caballos resoplan más cuando son parte de clases de equitación, para saber si es que ellos también disfrutan los aspectos del trabajo.

Los caballos son animales que han vivido con nosotros desde hace más de 3 mil años, aunque recién hemos comenzado a entenderlos, tanto a nivel fisiológico como a nivel emocional.

 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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