La leche materna sería más importante para el recién nacido, que nacer por cesárea o parto natural

Wikimedia Commons 

Nuestro microbioma, los microbios que viven en nuestro intestino y en otras partes de nuestro cuerpo, juega un papel crucial en nuestra salud. Sin embargo, no sabemos realmente cómo se establece la comunidad microbiana del cuerpo una vez que nacemos.

Para averiguarlo, Nicola Segata de la Universidad de Trento, Italia, y sus colegas reclutaron a 25 madres y sus bebés. Tomaron muestras de bacterias del intestino de cada madre, a través de muestras fecales, así como de su boca, vagina, leche materna y piel. El análisis genético les permitió comparar estas bacterias con las presentes en la boca y las heces de los bebés durante los primeros cuatro meses de vida.

Los resultados, publicados en la revista Cell Host & Microbe, encontraron una gran diversidad de microbios en el intestino del bebé dentro de las 24 horas del nacimiento. Esta diversidad cayó en picado durante la semana siguiente, y luego se recuperó gradualmente en los siguientes cuatro meses. Esto sugiere que muchos microbios diferentes se mueven inicialmente en el cuerpo, pero solo unos pocos terminan por establecerse.

Microbios madre-hijo

Al principio, los bebés contienen bacterias de muchos lugares diferentes del cuerpo de su madre, pero los microbios de la piel y la vagina de su madre desaparecen poco después. "Esto no significa que no sean importantes. Los organismos que están allí en primer lugar probablemente ayuden a formar el sistema inmunológico del bebé", dice Segata.

Las bacterias intestinales de la madre eventualmente dominan el microbioma intestinal de un bebé, y el equipo descubrió que la leche materna era probablemente una fuente importante de estos microbios. De hecho, la lactancia tuvo un efecto mayor en el microbioma del bebé que los microbios que recogieron del canal de parto de su madre.

El impacto en el microbioma infantil de los partos vaginales versus los nacidos por cesárea es un tema de investigación candente, ya que algunas personas les dan a los bebés un hisopo de fluido vaginal después de haber nacido por cesárea con la esperanza de que les proporcione un buen conjunto de bacterias intestinales.

Proceso continuo

Curiosamente, los investigadores encontraron que la transmisión microbiana de la madre es un proceso continuo, con algunos tipos de bacterias apareciendo en los bebés semanas y meses después del nacimiento. Además, las bacterias de la madre también eran mucho más propensas a persistir en el bebé en comparación con las bacterias de otras fuentes en un entorno más amplio.

Uno de los hallazgos más intrigantes fue que algunas de las bacterias transmitidas de madre a hijo pertenecen a especies desconocidas que no se han descrito anteriormente. "Estas especies son potencialmente muy importantes para nuestra salud y uno hubiera esperado que ya las hubiesen descubierto", dice Segata.

En ese sentido, una investigación publicada en agosto del año pasado en al revista PNAS, encontró que cerca del 99% de los microbios humanos son desconocidos para la ciencia. Aún así, los científicos están buscando formas de darle un uso, como el de atrapar ladrones por su firma microbiana.
 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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