Iker Casillas no cree que el hombre llegó a la Luna: te explicamos por qué se equivoca

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Iker Casillas el ex arquero de la selección española y campeón mundial de futbol el año 2010, dijo en redes sociales que él no creía que el hombre había pisado la Luna. Es más, dicho eso invitó al público a participar en una encuesta.

“El año que viene se cumplen 50 años (supuestamente) que el hombre pisó la Luna. Estoy en una cena con amigos... discutiendo sobre ello. Elevo la tertulia a público! Creéis que se pisó? Yo no!”, dijo el ex arquero del Real Madrid en un tuit. Como era de esperarse, sus palabras causaron revuelo en Twitter e inmediatamente distintos usuarios a salieron a contradecirlo.

Esta no es la primera vez que alguien menciona una teoría conspiracionista en público, desde que la misión Apolo 11 puso a Neil Armstrong y a Buzz Aldrin en suelo lunar, cientos de artículos, libros, documentales y programas de televisión se han empeñado en negarlo. El capitán de la selección española es solo uno más. Por eso, aprovecharemos la oportunidad para educar y recordaremos algunas de las razones que confirman nuestra llegada a la Luna.

El reflector dejado en la Luna

No solo la bandera quedó en la Luna tras la marcha de Armstrong y Aldrin. También dejaron tras de sí un sismógrafo y un reflector láser. Este último es, de hecho, una de las pruebas más contundentes del alunizaje del Apolo 11.

El LR-3, que así se llama, se utiliza aun hoy en día para medir la distancia exacta de la Tierra a la Luna. El reflector fue diseñado por la NASA de tal manera que reflejase la luz en la misma dirección de la que procede. Basta, por tanto, con lanzar un rayo láser desde un telescopio y contar el tiempo que tarda en regresar a la fuente para calcular la distancia entre los dos cuerpos celestes. El sistema es muy simple,  su margen de error es de solo 3 centímetros (y estamos hablando de una distancia de unos 385.000 kilómetros).

Cualquier persona tenga acceso a un supertelescopio y quiera buscar el reflector, solo tendrá que apuntar a las siguientes coordenadas lunares: 0,67337º N, - 23,47293º E.

Las rocas traídas a casa

Los astronautas del Apolo 11 volvieron a la Tierra con rocas. Muchas rocas: 22 kilos en total. Estas rocas no pudieron ser recogidas en un monte terrestre cualquiera, porque resulta que son mucho más antiguas que las de la Tierra. De hecho, la roca lunar más reciente es más antigua que la roca terrestre más antigua que hayamos encontrado jamás.

Algunas de ellas tienen 4.600 millones de años (más o menos la edad del Sistema Solar), debido a que la Luna no tiene una actividad de placas tectónicas que transporten las rocas como ocurre en la Tierra.

Por último, si alguien visita NASA, quizá pueda ver un fragmento de armalcolita, un mineral lunar cuyo nombre es el apócope de los astronautas que lo encontraron: Armstrong, Aldrin y Collins.

La ex Union Soviética

Si todo fue una gran farsa, si existía la más mínima posibilidad de que los Estados Unidos no hubiesen llegado a la Luna ¿por qué la Unión Soviética no lo dijo? ¿Por qué no expresó ni tan siquiera una leve sospecha?

Es fundamental recordar que eso que hoy vemos como uno de los mayores hitos de la Humanidad no era más que una competición, una metonimia política por la cual quien controlase el cielo controlaría el mundo entero. Desde que Kennedy dijo aquello de "we choose to go to the Moon" ("elegimos ir a la Luna"), nuestro satélite se convirtió en la meta. La fotografía de Neil Armstrong haciendo el saludo castrense frente a la bandera estrellada en el Mar de la Tranquilidad supuso, en cierto modo, el final de la carrera espacial.


La llegada a la Luna selló, en cierta forma, el fin de la carrera espacial
NASA
 

Los millonarios recursos gastados en tremenda proeza

El Programa Apolo costó 110 mil millones de dólares a las arcas públicas estadounidenses, y se calcula que unas 400.000 personas trabajaron en él de manera directa o indirecta.

Solo la Estación Espacial Internacional (ISS) puede costear esa cantidad de dinero. Su presupuesto, calculado hasta el  2018, es de 150 mil millones. La comparación, sin embargo, es injusta, ya que el proyecto de la ISS está financiado por Estados Unidos, Rusia, Japón, Canadá, Brasil y casi todos los países europeos. Parece evidente, por tanto, que un proyecto que supuso la colaboración 400.000 personas durante casi una década difícilmente pudo ser una farsa.

Comprobación de posteriores misiones

La NASA ha revelado una colección de imágenes tomadas por la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO), que muestran la huella que dejaron las misiones Apolo y aportan pruebas para quienes dudan de que el hombre haya llegado a la Luna.

La sonda ha capturado las imágenes más nítidas jamás tomadas desde el espacio de las marcas que dejaron las misiones Apolo 12, 14 y 17 en los lugares en los que se posaron, así como las huellas que dejaron los astronautas al explorar la superficie lunar.

Es natural sentir escepticismo frente a las proezas logradas por algunas personas. Pero Iker Casillas debería entender bien lo qué es alcanzar lo que para muchos suena imposible: él fue protagonista de una de esas proezas.
 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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