Epidemia de sarampión en Europa: los bebés menores de un año que viajen a la Unión deben vacunarse de la triple vírica

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Según la Asociación Española de Pediatría, los bebés españoles menores de un año que viajen a países de la Unión Europea como Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Grecia o Rumanía deberán vacunarse antes contra el sarampión debido a la epidemia de la enfermedad que azota estos lugares. La vacuna del sarampión está incluida en la triple vírica —junto a paperas y rubeola— que se administra a los bebés por primera vez al cumplir los 12 meses, por lo que antes de esta edad los niños no están inmunizados. La advertencia es de especial gravedad, pues las complicaciones de esta contagiosa enfermedad pueden ser graves e incluso mortales.

El sarampión es una enfermedad infecto-contagiosa propia de la edad infantil causada por un virus y el signo más típico es la aparición de manchas de Koplik (manchas de color rojo vivo centradas por un punto blanco), además de fiebre alta y tos persistente. De agravarse, puede afectar especialmente al aparato respiratorio con laringitis, bronquitis, bronconeumonía e incluso neumonías (en un 6% de los casos), que es la complicación asociada con una mayor mortalidad.

La asociación recomienda que los lactantes de 6 a 11 meses de edad que tengan necesidad de viajar con estancias prolongadas en los países citados, areciban una dosis extra de vacuna triple vírica, al menos, 4 semanas antes del viaje, "que no debe contabilizarse como válida a la hora de completar la pauta vacunal". En el caso de viajes cortos, dicen, el riesgo es muy bajo y no precisaría ninguna medida especial.

As´mismo, el comunicado recuerda que es conveniente "revisar y comprobar que antes de iniciar un viaje internacional se tienen todas las vacunas necesarias al día. Esta comprobación debe hacerse, idealmente, al menos 1-2 meses antes del viaje para poder asegurar poder recibir las vacunaciones necesarias con tiempo acudiendo a un centro de vacunación internacional".

La comunidad científica no tiene dudas sobre las vacunas: son necesarias y salvan vidas. Aún así, hay grupos crecientes de padres que rehusan vacunar a sus hijos por diferentes motivos. Queremos recordar que solo una pequeña disminución en los niveles de vacunación contra, por ejemplo, el sarampión en la infancia puede producir efectos negativos desproporcionados para la salud pública. Y para muestra, un botón: en febrero de este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaba del repunte del sarampión en Europa durante 2017, cuando se registraron 35 muertes y 21.315 casos de esa enfermedad, un 400% más que el año anterior, con un mínimo histórico de 5.273 casos. 

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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