Rastros de la radiación producida por el accidente de Fukushima detectados en vinos californianos

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El desastre de la central nuclear de Fukushima en Japón todavía hace sentir sus estragos. Una investigación llevada a cabo por físicos franceses y publicada en el sitio de pre-impresión ArXiv encontró que, incluso 7 años después, se han encontrado rastros de radiación en viñedos de Estados Unidos.

Los investigadores detectaron rastros intensos pero débiles del isótopo radioactivo cesio-137 en los vinos procedentes del famoso Valle de Napa, California. Y aunque según los expertos, estos isótopos no representan un riesgo para los humanos, son un recordatorio de cuán ampliamente se pueden sentir los accidentes nucleares.

Cesio-137 

El físico experimental Michael Pravikoff del Centre d'Études Nucléaires de Bordeaux-Gradignan (Francia), encontró una serie de vinos californianos de las cosechas de 2009 hasta 2012 mientras compraba en un supermercado. Los años de las cosechas le dieron la idea de buscar cesio-137 (un isótopo que no es de origen natural y solo se produce a través de la fisión nuclear), algo que los científicos pueden buscar en botellas de vino sin abrir, usando una técnica que involucra la espectrometría gamma.

En el pasado, los investigadores han utilizado este método para mostrar cómo los niveles de isótopos en el vino se dispararon después de las pruebas de misiles de la Guerra Fría (y también después del accidente de Chernobyl): una firma reveladora que es principalmente útil para identificar y fechar cosechas en casos de fraude de vino.

En este caso, Pravikoff se preguntó si el alcance radioactivo del cesio-137 de Fukushima se habría extendido hasta los viñedos californianos. "Simplemente los compré, solo para verlos", dijo Pravikoff al New York Times. "Es más por el aspecto científico puro que estábamos interesados ​​en medirlos", añadió.

Cuando él y sus colegas investigadores usaron espectrometría gamma para tratar de detectar el cesio-137, los resultados no fueron concluyentes, por lo que recurrieron a otro método: quemar el vino en un horno a temperaturas de hasta 500°C durante varias horas, lo que reduce el contenido de una botella a solo unos pocos gramos de ceniza.

Niveles duplicados desde el accidente de Fukushima

Esta técnica demostró que el nivel de cesio-137 en el vino Cabernet Sauvignon californiano efectivamente se duplicó después del accidente de Fukushima, y ​​un pico similar también fue evidente en una muestra de otro vino rosé californiano (aunque los niveles fueron mucho más bajos que en el Cabernet Sauvignon).

Por su parte, Pravikoff dice que no hay necesidad de preocuparse, ya que las huellas radiactivas son muy débiles. "Estos niveles son muy bajos, muy por debajo de la radioactividad natural que existe en todas partes del mundo", explicó.

Aunque este estudio fue de puro interés científico y no existe una consecuencia real para los humanos. Un reciente estudio sobre eventos catastróficos en Japón, como el ocurrido en Fukushima, encontró que hubo menos nacimientos de niños hombres.  

 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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