La peligrosa cobra gigante africana son en realidad cinco especies, y alguna podría estar amenazada

El nombre común sugerido para la segunda especie de cobra recién identificada es la Cobra Bandeada del África Occidental: 'Naja savannula'. /J-F Trape /Universidad de Bangor

Las cobras se encuentran entre las serpientes venenosas más conocidas. Ahora, un trabajo de la Universidad de Bangor (Reino Unido) ha revelado que lo que se pensaba que era una sola especie, la cobra del bosque, está compuesta en realidad por cinco especies separadas. Dos de estas especies, Black Forest Cobra y West African Banded Cobra, son nuevas para la ciencia y se nombran por primera vez en este documento.

Antes de que se descubrieran las nuevas especies, descritas en Zootaxa, las cobras forestales no se consideraban amenazadas. Pero algunas de estas especies recientemente reconocidas se encuentran en áreas mucho más pequeñas, ser mucho menos comunes, y por lo tanto se encuentran mucho más en riesgo por la pérdida de bosques o incluso por la caza de su carne. "El hecho de que una serpiente tan icónica haya resultado en cinco especies crípticas que se esconden a plena vista, muestra cuánto más se puede descubrir sobre el mundo natural. Desafortunadamente, incluso mientras hacemos estos descubrimientos, las especies individuales desaparecerán antes de que sepamos que existen", cuenta el investigador Wolfgang Wüster. "Los resultados plantean más preguntas sobre su estado y los pasos que deben tomarse para salvaguardar su conservación", agregó el científico.

Históricamente, los naturalistas se basaban en las diferencias visibles entre los especímenes para identificar diferentes especies, pero todas las cobras de los bosques son bastante similares en apariencia. Aunque se han observado variaciones en el patrón y el número de algunas escalas, debido a sus similitudes incluso con el ojo entrenado, la identificación correcta de las cinco nuevas especies habría sido casi imposible antes del advenimiento de las técnicas de ADN.

'Naja guineensis'. /L_Chirio/ Universidad de Bangor

"Nuestro primer indicio de que las cobras forestales no son solo una sola especie lo encontramos al secuenciar el ADN de unos pocos especímenes de formas de color diferentes, y encontramos enormes diferencias entre ellos, mucho mayores que entre otras especies de cobra", apunta Wüster.

Según Nicholas Casewell, de la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool (Reino Unido), “estos hallazgos también tienen implicaciones importantes para el tratamiento de su mordedura. Sabemos que la composición del veneno puede variar entre las especies de serpientes, y el descubrimiento de estas cinco especies distintas requiere más trabajo para garantizar que los antivenenos utilizados para tratar las mordeduras de cobra del bosque son de hecho compatibles con todas estas especies".

Por otra parte, científicos de la Universidad de Northern Colorado (EE.UU.) han encontrado una serpiente arbórea con dos tipos de venenos, uno para mamíferos pequeños como los roedores y otro que ataca a pájaros y lagartos. El estudio ha sido publicado en Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences. "Otras serpientes arbóreas, cuando se alimentan de mamíferos, usan la constricción", dice Stephen Mackessy en la Universidad del Norte de Colorado, que estudió el veneno producido por la especie llamada Spilotes sulphureus. "Estas serpientes resoplonas del Amazonas no son muy buenas constrictoras, por lo que están en desventaja", dice.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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