Cómo efecta el diagnóstico de cáncer a la vida sexual

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Más de la mitad de los pacientes jóvenes que sufren un cáncer, presentan algún tipo de disfunción sexual, que, probablemente aumenta con el tiempo. Esto es lo que se desprende de un estudio dirigido por la Universidad de Houston (EE.UU.), que descubrió que los problemas se siguen registrando incluso dos años después del diagnóstico. 

Este trabajo, publicado en la revista Cancer Society de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, es el primero en establecer su prevalencia e identificar las variables que contribuyen a informar los problemas sexuales a lo largo del tiempo. Según sus datos, casi el 53% de los adultos jóvenes de 18 a 39 años, informaron algún grado de disfunción sexual pasados los dos años desde el diagnóstico. 

El estudio también encontró que para las mujeres, estar en una relación aumentaba la probabilidad de reportar problemas sexuales a lo largo del tiempo; para los hombres, la probabilidad de informar problemas sexuales aumenta independientemente del estado de sus relaciones. "Concluimos que el funcionamiento sexual se experimenta de manera diferente entre hombres y mujeres. Para una mujer joven, especialmente, un diagnóstico de cáncer puede alterar su imagen corporal, la intimidad con la pareja y la capacidad de participar en el sexo", explica Chiara Acquati, autora principal y profesora asistente en el UH Graduate College of Social Work.

Al comienzo del estudio de dos años, casi el 58% de los participantes estaban involucrados en una relación romántica. Dos años después del diagnóstico, solo el 43% tenía una pareja. Además, la angustia psicológica aumentó con el tiempo. La detección de cambios en la tasa de disfunción sexual a lo largo del tiempo, afirma la científica, puede ayudar a identificar el momento adecuado para realizar las intervenciones.

Para Acquati, "los resultados de este estudio enfatizan la necesidad de controlar el funcionamiento sexual a lo largo del tiempo y de capacitar a los proveedores de atención médica que sirven a los adultos jóvenes con cáncer en la salud sexual. Además, los pacientes deben estar conectados a intervenciones psicosociales para aliviar las múltiples interrupciones de la vida causadas por la enfermedad y su tratamiento". Si no se aborda la salud sexual, concluye, podría poner a los jóvenes en riesgo de sufrir consecuencias a largo plazo relacionadas con el funcionamiento sexual y el desarrollo de la identidad, las relaciones interpersonales y la calidad de vida.

Conocer los riesgos que conlleva un diagnóstico de la enfermedad es crucial, ya que de cada seis muertes en el mundo, una es de cáncer, lo que la convierte en la segunda causa de muerte en el mundo, después de las enfermedades cardiovasculares. El 2016, 8.9 millones de personas, se estima, murieron de varios tipos de cáncer, de acuerdo a un megaestudio del Institute for Health Metrics and Evaluation disponible en The Lancet. El progreso frente a otras causas de muertes y el incremento demográfico y de la expectativa de vida y (especialmente) en los países de mayores ingresos de la población de edad hacen que el número de muertes por cáncer se incremente.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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