El Nobel de Economía, Paul Krugman, explica las razones de su escepticismo por las criptomonedas

Paul Krugman, Nobel en Economía
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Las criptomonedas ya han sido criticadas por distintas personalidades del mundo de las finanzas y de la tecnología. Ahora, el Premio Nobel en economía, Paul Krugman es quien ha explicado las razones de su escepticismo a las divisas en una columna recientemente publicada el New York Times.

El conocido economista, que se preparaba para dar una conferencia sobre el tema, argumentó que el problema con las criptodivisas puede ser resumida en dos puntos: los costos de transacción y la ausencia de anclaje.

Costos de transacción

Según Krugman, a través del tiempo los humanos hemos intentado hacer que el intercambio económico sea mucho más sencillo. “Primero había monedas de oro y plata, que eran pesadas, requerían mucha seguridad y consumían muchos recursos para ser producidas”, explica el Nobel.

Luego de las monedas vinieron los billetes, los cuales eran más fáciles de manejar (ya no se tenían que llevar pesadas bolsas) y producir. Además, redujeron la necesidad de los metales preciosos. Después aparecieron los cheques y las tarjetas de crédito, que empujaron al usuario a dejar el efectivo. El proceso se simplificó.

Sin embargo, las criptomonedas parecen ir en contra de esa simplificación. “En lugar de transacciones casi sin fricción, tenemos altos costos para hacer negocios, porque la transferencia de un Bitcoin u otra unidad de criptomonedas requiere proporcionar un historial completo de las transacciones pasadas”, argumenta Krugman. “En vez de dinero creado por el clic de un mouse, tenemos dinero que debe minarse, creado a través de cálculos intensivos en recursos”, añade.

Además, esta dificultad para generar las monedas electrónicas no es casualidad; sino que es la base con la que crean confianza en el público. Una confianza que no es necesaria en los bancos comunes y corrientes porque se esfuerzan por mantener una reputación.

Todo lo contrario ocurre con el bitcoin, en el que el público debe confiar a pesar de no saber quién lo emitió. “Necesitas el equivalente digital de morder una moneda de oro para asegurarte de que es real”, dice irónicamente el economista. “En otras palabras, los entusiastas de la criptomoneda están celebrando el uso de la tecnología de vanguardia para restablecer el sistema monetario hace 300 años”, fulmina.

La ausencia de “anclaje”

El anclaje, según Krugman es un concepto por el cual el dinero está respaldado por un gobierno, no solamente porque todos los miembros se han puesto de acuerdo en su valor. “Si lo desea, las monedas fiduciarias tienen un valor subyacente porque hombres con armas lo dicen”, explica. “Y esto significa que su valor no es una burbuja que puede colapsar si las personas pierden la fe”, añade.

Esto no ocurre con las criptomonedas, las cuales no están atadas a la realidad. Su valor depende totalmente de las expectativas autocumplidas, lo que significa que el colapso total es una posibilidad real. “Si los especuladores tuvieran un momento colectivo de duda, de repente, temiendo que los Bitcoins no valieran nada, bueno, los Bitcoins perderían su valor”, agrega Krugman.

¿Esto quiere decir que sucederá? “Creo que es más probable que no”, se contesta el laureado economista. La razón es que, al igual que el efectivo, el Bitcoin puede seguir usándose en el mercado negro, el narcotráfico y la evasión de impuestos. Sin embargo, una vez que la idea de una moneda descentralizada muera, la decepción hará que se colapse todo.  
 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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