'K-Flex', el robot endoscópico flexible capaz de operar en zonas ocultas de los órganos

El equipo monitoriza el trabajo de K-FLEX. /KAIST

Los endoscopios flexibles son muy prometedores dentro del quirófano, con ellos se puede llegar a zonas imposibles de tratar directamente, como el lado posterior de un órgano. Las herramientas actuales rígidas no son capaces de alcanzar una lesión si ocurre en áreas ocultas. Por ello, el Centro de Investigación Robótica Futura KAIST (Corea del Sur) ha desarrollado K-FLEX, un robot quirúrgico endoscópico flexible que sortea obstáculos para llegar a las zonasc problemáticas.

Los brazos de este robot, de 3,7 mm de diámetro y situados al final de los endoscopios flexibles, muestran un gran control de precisión. Se colocan en canales internos de 4,2 mm de un endoscopio que tiene un diámetro de 17 mm, y pueden desplegarse hacia adelante y hacia atrás y son extensibles hasta 7 cm para realizar procedimientos. El dispositivo ha sido probado en un complicado procedimiento endoscópico en una vesícula biliar porcina, y los brazos manipularon con éxito el tejido.

Los brazos del robot realizan una incisión durante una prueba ex vivo en una vesícula biliar porcina. /KAIST

Durante la prueba, K-FLEX, insertado a través de una incisión en el ombligo, serpenteó a través de los estrechos pasajes de los complicados órganos internos. Al llegar al lugar deseado, uno de los brazos del robot se apartó y sostuvo el tejido cercano para asegurar la visión y el espacio adecuados para el procedimiento. Mientras tanto, una aguja de cauterio en la punta de la otra extremidad eliminó el tejido de la lesión en la vesícula biliar. La pequeña cámara instalada en la parte delantera de los brazos del robot transmitió las condiciones internas, así que el procedimiento completo pudo ser monitoreado desde la consola maestra.

Menos incisiones y más precisión

Este robot de cirugía endoscópica flexible, de solo la mitad del tamaño de los robots quirúrgicos laparoscópicos actuales, se puede utilizar en orificios naturales como la boca, el ano y la vagina sin requerir incisiones externas, mientras que otros dispositivos laparoscópicos y robots requieren al menos de tres a cuatro incisiones externas. El equipo cree que K-FLEX será muy eficaz para la cirugía de células cancerosas incipientes en el estómago, el colon y la tiroides.

La cirugía al cerebro requiere de altos niveles de precisión, y un mal movimiento puede resultar fatal para pacientes afectados. Para evitar y suprimir la posibilidad de errores, científicos de la Universidad de Utah (EE.UU.)  se encuentran desarrollando un robot capaz no solo de solucionar el delicado problema de los fallos humanos, sino también reducir la cantidad de tiempo que toma este procedimiento hasta 50 veces. El robot puede reducir el tiempo que toma perforar el cráneo de dos horas a dos minutos y medio. Se guiaría a través de las áreas vulnerables usando información de tomografías computarizadas ingresada a la programación del robot.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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