Incendio en el Museo Nacional de Brasil: estas son algunas de las piezas que pueden haberse perdido para siempre

Cantante egipcia Sha-Amun-en-su
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El día de ayer 2 de setiembre, para el dolor de todos aquellos que amamos el conocimiento, se quemó gran parte del Museo Nacional de Rio de Janeiro (Brasil). Y aunque ahora el fuego ya ha sido extinguido, aún falta por conocer la verdadera magnitud de la pérdida.

Dentro de las piezas históricas que están en riesgo de haber sido destruidas se encuentran un fresco romano de la antigua ciudad de Pompeya, artefactos de Egipto, arte grecorromano y algunos de los primeros fósiles hallados en Brasil, incluido el esqueleto de 11.500 años de una mujer apodada Luzia que se encontró en una cueva en 1975 y era el fósil más antiguo de un ser humano encontrado en América.


Reconstrucción del cráneo de Luzia
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El hallazgo de Luzia, cuyas características son similares a los aborígenes australianos, produjo nuevas teorías en Brasil sobre cuál era el origen del humano en América. Los antropólogos brasileños han teorizado que los predecesores paleoindios de Luzia vivieron en el sudeste asiático durante decenas de miles de años, después de emigrar de África, y comenzaron a llegar al Nuevo Mundo, hace tan solo 15,000 años.


Así podría haberse visto Luzia
Cícero Moraes / Wikimedia Commons

Otras de las valiosas muestras del archivo científico son las muestras paleontológicas. El Museo Nacional poseía cerca de 56 mil ejemplares divididos en núcleos de paleobotánica, paleoinvertebrados y paleovertebrados.

Se componía mayoritariamente por fósiles de plantas y animales, provenientes de Brasil y de otros países, además de reconstituciones, réplicas, modelos y moldes. La colección se destacaba por la presencia de núcleos de reconocido valor científico e histórico, recogidos en tiempos remotos, contemporáneos al surgimiento de la propia paleontología.


Helecho petrificado
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Réplica de Titanosaurio
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Así mismo, el museo siniestrado conservaba más de 700 objetos de la Antigua Grecia, Roma y la civilización etrusca. Entre sus restos se encontraban piezas recuperadas de las excavaciones de Pompeya y Herculano. Estas piezas formaban parte una colección privadas de la hermana de Napoleón.


Fresco del templo de Isis de Pompeya representando un dragon marino
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Estatuilla Koré, probablemente griega o romana
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Una de las piezas más atractivas del museo vino desde Egipto: el sarcófago de madera policromada de la cantante Sha-Amun-en-su, del año 750 a.C. La obra fue traída al Brasil por el Emperador Pedro II y en su interior había varios amuletos. El museo también contaba con una muestra de 700 piezas del Antiguo Egipto entre momias, estelas, estatuillas y tabletas cueniformes.


El Sarcófago de Sha-Amun-en-su había permanecido sin ser abierto
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Como era de esperarse el Museo Nacional de Rio de Janeiro también tenía una extensa colección de piezas producidas por civilizaciones pre-colombinas. La colección de 1 800 artefactos abarcaba, mayoritariamente, objetos representativos de las producciones textil, ceramista, metalúrgica, plumaria y lítica de los pueblos andinos y, en menor medida, de las culturas amazónicas y mesoamericanas.


Cerámica antropomorfa perteneciente a la Cultura Wari
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Textil Chancay representando aves
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Máscara del pueblo amazónico Ticuna representando a un mono 
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Aunque distintos medios han contado al meteorito de Bendegó como uno de los objetos que pueden haber sido dañados por el incendio, esto es poco probable. Antes de impactar con la Tierra, una roca espacial soporta temperaturas promedio de 2000 °C cuando ingresa a nuestra atmosfera, mientras que un incendio de este tipo alcanza temperaturas de hasta 600 °C.


Meteorito de Bendegó
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La tragedia cultural de Rio podría tener su origen en la poca importancia que le dan los políticos a la ciencia. El vicedirector del museo, Luis Fernando Duarte, denunció que la "falta de apoyo y la falta de conciencia" del poder público llevó a esa "trágica situación".  

"Luchábamos hace años, en distintos Gobiernos, para lograr recursos para preservar adecuadamente todo lo que fue destruido hoy", declaró Duarte a la televisión local. La pérdida no solo la siente Brasil, si no toda la humanidad.
 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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