Científicos argentinos en el exterior reclaman por la pérdida del Ministerio de Ciencia

Entrega de los Premios Raíces 2015. /NEX

Más de 40 destacados investigadores e investigadoras argentinas radicadas en el exterior difundieron una dura carta frente la degradación del Ministerio de Ciencia. “Construir un sistema científico es un proceso que lleva muchos años. Se destruye, en cambio, en muy breve tiempo, solo con un decreto”, afirman en el documento.

Los Premios Raíces son una distinción que da el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación desde 2010 a científicas y científicos argentinos radicados en el exterior que aportan al fortalecimiento de la vinculación y de las capacidades científicas y tecnológicas de Argentina. Un importante grupo de premiados y premiadas dieron a conocer hoy una carta donde expresan “profunda preocupación por la desaparición del Mincyt”. Transcribimos a continuación el texto completo:

“Los abajo firmantes, Científicos argentinos radicados en el exterior, recipientes del Premio Raices, otorgado desde 2010 por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCyT) en apreciación a nuestras actividades de cooperación científica y formación de recursos humanos para Argentina, expresamos nuestra profunda preocupación por la desaparición del MINCyT.

“La creación del MINCyT en 2007 impulsó el gran avance para Argentina no sólo en el sistema científico en sí sino en salud pública y la actividad económica del país a través de un gran número de actividades de financiamiento, entrenamiento, y divulgación. Se destacan la incorporación de numerosos jóvenes al sistema científico-productivo, la expansión federal de la Ciencia a las Provincias Argentinas, la construcción de edificios, la planificación científica a largo plazo, y la renovación de instrumental y procedimientos. Muchos proyectos impulsados desde la creación del MINCyT en 2007 han servido para incrementar el servicio a la salud de la población, a través de la producción de vacunas, el mejor control de la producción de alimentos y la mejora sanitaria en ríos, costas y suelos. El mejor conocimiento y explotación de los recursos minerales, pesqueros, etc. han contribuido a la defensa de soberanía y la reducción de la enorme dependencia de la exportación de productos agropecuarios. Muchos de los abajo firmantes hemos emigrado en diversos momentos por persecución política, desprecio de lo académico o ahogo económico (1954, 1966, 1974, 1976, 1990, 2001). Desde la recuperación de la Democracia en 1983, todos los abajo firmantes (y muchos otros de los miles de argentinos académicos que se han visto forzados a emigrar) hemos mantenido fuertes lazos de colaboración con Argentina y hemos contribuido a reconstruir el sistema científico y tecnológico, promoviendo las cooperaciones con países tecnológicamente más avanzados (Alemania, el Reino Unido, EEUU, Francia, Italia, Canadá) y formando jóvenes colegas argentinos que luego han retornado a Argentina precisamente a través del programa de repatriación del MINCyT. Por primera vez en la Historia de Argentina se revirtió el proceso de fuga de cerebros y desde 2007 los científicos retornan a la Argentina. Alumnos y colegas extranjeros han ido a Argentina a través de los programas de colaboración con el MINCyT a entrenarse en áreas de notable importancia y gran desarrollo en Argentina, como enfermedades endémicas, animales autóctonos, arqueología y paleontología, bacterias y minerales característicos de los Andes, lenguas y costumbres indígenas, influencia del aumento de la radiación ultravioleta en la Patagonia, Castellano y Derechos Humanos.

“Nos preocupa enormemente no sólo el cierre del MINCyT, sino el desfinanciamiento del sistema científico, la devaluación de los subsidios otorgados por el MINCyT debido a la enloquecida inflación que impide la renovación de equipamiento así como la devaluación de los salarios a investigadores, becarios y personal de apoyo.

“Una mención especial debemos hacer del no cumplimiento de los compromisos internacionales, comunicado telefónicamente a muchos científicos. Esto interrumpe proyectos de largo plazo, como el monitoreo de la calidad del aire y el agua en la costa patagónica, proyectos de recuperación de minerales, la formación de ingenieros en varias áreas, proyectos internacionales en informática y posiciona a la Argentina muy negativamente frente a los organismos internacionales, a las Universidades y a los gobiernos que han participado de los acuerdos de cooperación. Remarcamos que las colaboraciones internacionales son fundamentales dado que la Ciencia es un quehacer colectivo y las redes internacionales son esenciales para afrontar problemas que también son globales, como el comercio internacional y muchas de sus consecuencias y controles, el clima y sus cambios, los problemas migratorios, las catástrofes naturales, la aplicación de nuevas tecnologías, entre muchas otras cosas. Sólo con políticas científicas audaces, realistas, sustentables y funcionales es posible afrontar el atraso argentino en muchas áreas así como combatir la pobreza.

“Construir un sistema científico es un proceso que lleva muchos años. Se destruye, en cambio, en muy breve tiempo, sólo con un Decreto”.

Aquí puedes leer la relación de firmantes del documento. 

Este artículo fue originalmente publicado por NEX, un proyecto de diivulgación de la Universidad de Buenos Aires (Argentina). Lee aquí el artículo original. 

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