Voluntarios ‘vampiros’ beben su propia sangre...por la ciencia

Twilight (2008)

En una investigación reciente, 16 voluntarios se sometieron a un test bastante fuera de lo común por un mejor diagnóstico de enfermedades inflamatorias intestinales (EII)...tomándose su propia sangre. El trabajo fue publicado en United European Gastroenterology Journal.

En un nuevo y vampiresco estudio un equipo de científicos reveló las limitaciones del método común para diagnóstico de desórdenes como la enfermedad de Crohn. El método consiste en buscar proteínas relacionadas a la inflamación intestinal en el excremento de las personas. No obstante, mientras la proteína calprotectina se muestra en casos de EII, la misma también puede también ser un signo de simple sangrado gastrointestinal, por lo que esta distinción puede ser difícil de hacer, indicaron los investigadores.


La enfermedad de Crohn es una enfermedad intestinal inflamatoria crónica que afecta el recubrimiento del tracto digestivo.

La proteína es todavía un excelente marcador de enfermedad, indicó a LiveScience el autor principal del estudio Stephan Vavricka, director del Centro de Gastroenterologia y Hepatologia en Zurich, Suiza, lo que significa que la calprotectina aún es una excelente señal de la enfermedad. Sin embargo, es importante reconocer que niveles altos de calprotectina pueden, en situaciones especiales, ser un signo de sangrado y no de inflamación.

El problema

Las EII, que incluyen condiciones como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, son difíciles de tratar y diagnosticar en parte porque la inflamación en lo intestinos no siempre es coherente con los síntomas del paciente. Por ejemplo, una persona puede tener síntomas como la diarrea luego de que la inflamación en los intestinos acaba.

Del mismo modo, la inflamación no siempre sigue los síntomas. Un paciente puede mostrar una mayor actividad inmune por otras afecciones, como la artritis o una infección viral simple. Es por eso que una endoscopia, un examen por el que inserta un tubo largo con una cámara en el intestino de una persona, es la mejor manera de medir la actividad inflamatoria intestinal de una persona.

Pero por ser la endoscopia un tratamiento invasivo los médicos a menudo recurren a las muestras fecales para la evaluación. Las miradas están puestas en la calprotectina que está presente en células inmunes llamadas neutrófilos: durante los episodios de inflamación, los neutrófilos inundan el revestimiento de la mucosa del intestino.

La confusión está en que los neutrófilos están presentes en la sangre. Si un paciente ha sangrado en su tracto gastrointestinal , los neutrófilos y en consecuencia la calprotectina pueden aparecer en las muestras excrementales. Esto genera un enredo y no es posible determinar si la persona está o no pasando por una EII. El estudio buscó determinar cuánta sangre tenía que llegar al intestino antes de tener un positivo de calprotectina.

A beber sangre por la ciencia

Para descubrirlo, el equipo pidió a 16 voluntarios sanos, principalmente estudiantes de medicina, que se beban entre 100 a 300 ml de dosis de su propia sangre. Un mes después, aquellos que tomaron 100 mililitros traguen 300 ml (para referencia, este monto es un poco menor a medio litro), y viceversa.


Niveles de Calprotectina días antes y días después de la ingesta de sangre.

La mayoría de las 12 mujeres y 4 hombres que participaron del experimento bebieron la sangre, aunque algunos optaron por llevar la sangre a su estómago a través de tubos gastronasales. La mitad de los voluntarios se quejó de síntomas como náuseas y un tercio a un cuarto dijeron haber tenido diarrea o estreñimiento luego de la ingestión.

Todos los participantes notaron en sus muestras fecales un color oscuro luego de beber sangre, un efecto conocido de tener este contenido en el sistema digestivo. Luego, dieron muestras fecales dos días antes de beber la sangre, y todos los días por siete días posteriores y finalmente una muestra 14 días después de beber la sangre.

El equipo halló que los niveles de calprotectina se alzaron luego de la ingesta de sangre. Tras la dosis de 100 ml, 46% de muestras fecales mostraron calprotectina sobre 50 microgramos por gramo, lo que significa que la mitad de muestras mostraron calprotectina elevada hasta cierto punto. Luego de la dosis de 300 ml, 63% de las muestras fueron elevadas en cierto punto.

Los investigadores no vieron niveles tan altos como 200 microgramos por gramo, una cantidad que podría indicar una EII. Esto significa, de acuerdo al trabajo, que los profesionales el rubro deben considerar los niveles de calprotectina en contexto. Niveles muy altos indican un diagnóstico de EII.

A niveles más bajos, se deben considerar otros factores antes de dar un diagnóstico de EII. Un paciente con factores de riesgo de hemorragia digestiva, como tener presión arterial alta o tomar muchos analgésicos como la aspirina, por ejemplo, es probable que presente niveles elevados a causa de un sangrado, de acuerdo al autor. Por otro lado, un paciente con mucho dolor abdominal o antecedentes familiares de EII podría tener un brote inflamatorio si aumentan los niveles de calprotectina.

 

 

Daniel Meza
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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