Descubierta por casualidad: la terapia de estimulación cerebral podría ser efectiva tratar la depresión

Wikimedia Commons

La depresión es una condición que afecta por lo menos al 4% de la población mundial según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por eso, diversos grupos de investigadores están buscando un tratamiento o una cura, ya sea a través de la genética, los fármacos o la terapia.

Sin embargo ahora, casi de casualidad, un grupo de investigadores alemanes han encontrado que existe un nuevo método para tratarla: la estimulación cerebral profunda (DBS por sus siglas en inglés), una terapia que, como su nombre lo indica, estimula eléctricamente el cerebro a través de electrodos profundamente implantados.

Descubierto por casualidad 

Según publican los investigadores en el journal Biological Psychiatry, cuatro personas que estaban llevando una terapia de DBS tuvieron inesperadas recaídas de depresión (una enfermedad que habían mantenido a raya durante 4 años). Sin embargo se recuperaron en aproximadamente 12 horas cuando se descubrió que las baterías que operaban sus implantes se habían agotado.  

Otra persona, que había estado usando DBS durante dos años y medio, también recayó después de decidir que ya no lo necesitaba y apagó el sistema deliberadamente. Se recuperó rápidamente después de reactivarlo. Estos resultados contrarrestan las sospechas de que los beneficios de la DBS para la depresión son simplemente efectos placebo.

"Estos casos transmiten un mensaje muy fuerte en contra de que sea un efecto placebo", dice Thomas Schlaepfer a New Scientist, quien ha tratado a estas y otras personas en el Centro Médico de la Universidad de Friburgo en Alemania.

La terapia de DBS se ha utilizado ampliamente y con gran éxito para tratar a personas con Parkinson, sin embargo siempre existieron dudas sobre su efectividad para tratar la depresión severa. "Ha habido un gran estigma en el uso de DBS para la depresión, que es en gran medida un efecto placebo", dice Albert Fenoy, quien también trata la depresión con DBS en la Universidad de Texas en Houston.

"Mostrar una rápida recaída en la depresión después de desactivar la estimulación que previamente mejoró su estado de ánimo es una gran prueba de que esto no se debe a un efecto placebo", añade.

Sin embargo, dos ensayos en 2015 habían arrojado resultados decepcionantes. Frente a eso, Schlaepfer dijo que el tratamiento en esos casos había sido demasiado breve para tener un impacto. Ahora espera que los resultados de su equipo disipen algunas de las dudas y reaviven los esfuerzos para probar la DBS como un método para tratar la depresión.

Por ejemplo, su propio equipo planea realizar un ensayo de seguimiento en 60 personas con depresión que muestran alivio sostenido durante al menos seis meses mientras usan DBS. En los siguientes seis meses, sus médicos en algún momento, y con el consentimiento previo de todos los pacientes, apagarán el dispositivo para ver si recaen. Solo los médicos, no los pacientes o los evaluadores independientes del estado depresivo, sabrán que se ha apagado para evitar cualquier efecto placebo.

El DBS también ha sido usado en el pasado para mejorar la memoria, y las primeras pruebas mostraron resultados prometedores.


Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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