Día Mundial de la Salud Mental: por qué tenemos que hablar de depresión en las redes sociales

Marc Schäfer /Unsplash

La depresión es la mayor discapacidad en estos tiempos. Una de cada cuatro personas en el mundo ha tenido, tiene o tendrá un trastorno mental a lo largo de la vida, y según cifras del organismo internacional, el 4% de la población mundial vive con depresión. Aproximadamente 332 millones de personas sufrieron desórdenes depresivos el 2015, un incremento del 18.4% en una década, una posible consecuencia de que actualmente la gente vive más. De entre ellos, las mujeres, jóvenes y ancianos son los más proclives a sufrir efectos perjudiciales que merman sus capacidades.

Cada 10 de octubre se celebra el Día Internacional de la Salud Mental, lo que “supone un momento en el que se impulsa la visualización de la situación que presentan las personas aquejadas de una enfermedad mental así como su entorno socio-familiar”, cuenta Juan Jesús Muñoz García a EFE.

La depresión es una enfermedad común pero grave. Se caracteriza por un estado de ánimo bajo y sentimientos de tristeza, asociados a alteraciones del comportamiento, del grado de actividad y del pensamiento. Es el resultado de una combinación de factores genéticos, bioquímicos, y psicológicos.Puede causar ansiedad, insomnio, pérdida de apetito y falta de interés o placer por realizar diferentes actividades, así como afectar a las actividades laborales, escolares y familiares. Frecuentemente, se acompaña de trastornos de ansiedad, tales como el trastorno de estrés postraumático, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de pánico, la fobia social, y el trastorno de ansiedad generalizada.

Pese que hay estudios que relacionan el uso de redes sociales con el desarrollo de enfermedades mentales, especialmente de la depresión, es precisamente este escaparate el que están usando cada vez más personas para visibilizar su trastorno o su estado de ánimo. Y muchos otros los que agradecen esta exposición, y aseguran que les resulta útil para afrontar sus propios monstruos.

En esta línea va la campaña de Instagram llamada #HereForYou, que invita a los usuarios a compartir sus pensamientos y vivencias en relación a enfermedades mentales, iniciada por la diectora de cine Elyse Fox, que lanzó la página The Sad Girls Club (el club de las chicas tristes), donde relataba su depresión; mientras, la actriz Troian Bellisarion, compartía su lucha contra la anorexia. El anuncio muestra tres individuos, que sufren de diferente trastornos, que van desde la depresión a problemas alimenticios, y que redirigen a los usuarios a una web donde se les plantean diferentes soluciones.

Que haya famosos “visibilicen y hagan visible lo invisible es un paso más para hablar con naturalidad sobre salud mental y eliminar todos los estigmas que todavía siguen estando presentes en la sociedad”, es positivo según la campaña #NoTeHagasElLoco, Salud Mental España y Mediaset: “El estigma social y la discriminación perjudican seriamente la salud”, recuerdan.

La psicóloga y psicoterapeuta Inés Bárcenas contaba a Vice que el fenómeno de que la gente hable de su experiencia con ciertas enfermedades "es muy positivo para la salud mental, sobre todo para trabajar desde la prevención y para entender que las enfermedades mentales son también fenómenos sociales y colectivos".

Aunque advierte también de que tiene sus peligros: "La depresión, la ansiedad u otros trastornos son un conjunto de síntomas y pueden ser muy diferentes de unas personas a otras. Por lo tanto, aunque dos personas sean diagnosticadas de depresión, el origen de ella puede ser diferente, y por tanto el tratamiento terapéutico o llegado el caso farmacológico va a ser también diferente. Y hay que tener mucho cuidado con esto, porque la ilusión de universalidad que muchas veces traen consigo las redes puede llevar a equívocos, a pensar que si lo que a mí me ocurre le ocurre a la chica que está contando que tiene ansiedad en Instagram ya estoy curada porque ya sé ponerle nombre y qué hace ella para combatirla".

Para la experta, lo iportante es darle la importancia que necesita: “Si alguien diese narrativas sobre su cáncer o sobre su diabetes no dejaríamos de pensar que tiene una enfermedad y que lo primero que hay que hacer en caso de experimentar esos síntomas es ir al médico. Ahora bien, desgraciadamente las enfermedades mentales todavía no son concebidas como tales en muchas ocasiones, así que hay que tener muy presente que, aunque es positivo ver testimonios y experiencias de gente que está pasando por lo mismo que tú, en ningún caso hay que nutrirse únicamente de esa información. Hay que acudir a un especialista".

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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