Púas de hielo nos impedirían aterrizar en la superficie de Europa, la luna de Júpiter

Desierto de Atacama

ESO / B. Tafreshi

El ecuador de Europa, una de las lunas de Júpiter, puede estar rodeado de agujas de hielo de hasta 15 metros de altura, señala la revista Nature Geosciences. Según los científicos, estas formaciones pueden convertirse en un obstáculo para los vehículos que descenderán a la superficie del satélite en el futuro.

Hoy en día, Europa se considera uno de los sitios más atractivos para la investigación en el Sistema Solar. Las características externas de la luna indican indirectamente que un océano líquido puede esconderse bajo su corteza de hielo, potencialmente adecuado para la existencia de vida extraterrestre. Los científicos han propuesto en repetidas ocasiones enviar vehículos de descenso a la luna que ayuden a probar sus hipótesis. En 2017, la NASA y la ESA hablaron sobre una nueva misión conjunta: la Misión Conjunta Europa (JEM), que constará de un aparato orbital y un módulo de descenso. Ahora los científicos señalan que no todas las partes de Europa pueden ser adecuadas para el descenso.

Los planetólogos bajo el liderazgo de Daniel E. J. Hobley, de la Universidad de Cardiff, Reino Unido, llegaron a la conclusión de que el área cerca del ecuador satelital puede estar cubierto con altas calgasporas, formaciones en forma de agujas de hielo inclinadas. El nacimiento de las calgasporas se debe en gran medida a los procesos de ablación, descongelación cíclica y congelación del agua a bajas temperaturas y cierto nivel de radiación solar. En la Tierra, las agujas de hielo generalmente se forman en condiciones de mucho sol y aire seco y frío, por lo que los científicos han sugerido que también pueden ocurrir formaciones similares en el ecuador de Europa.

Los planetólogos realizaron una simulación por computadora en la que recrearon las condiciones que prevalecen en el satélite. Resultó que las áreas con latitudes superiores a 23 grados son adecuadas para la formación de calgasporas. En las regiones ecuatoriales, las agujas de hielo pueden crecer hasta 15 metros en 50 millones de años y estar a una distancia de solo 7,5 metros entre sí. En promedio, según el modelo, su tasa de crecimiento fue de aproximadamente 0,3 metros por millón de años.

Los resultados pueden explicar los datos que arrojan los estudios a Europa, realizados por el Observatorio Arecibo desde la Tierra. Hasta ahora han descubierto que las estructuras irregulares que no se han identificado en absoluto: según los científicos, pueden ser calgasporas, que disipan la señal de radio. El hecho de que se hayan descubierto estructuras similares en Plutón es un punto a favor de la hipótesis de los planetólogos. Sin embargo, todavía no es posible examinar las agujas de hielo en Europa: las limitaciones técnicas de los telescopios modernos no lo permiten.

Si se confirman los resultados de los científicos, las agujas de hielo pueden ser un problema para futuras misiones. Los investigadores deberán elegir el lugar de aterrizaje con más cuidado, ya que las agujas de hielo serán un obstáculo serio.

Durante la etapa temprana del Sistema Solar, Júpiter había ejercido tanta fuerza gravitatoria sobre el material circundante que se mantuvo solo, sin lunas. Entonces, Saturno comenzó a formarse, y según una investigación pre-publicada en Arxiv, pudo haber arrojado material rocoso hacia su vecino naranja con el que más tarde se formaron lunas.

Júpiter ahora tiene 69 lunas (hasta donde se sabe), pero sus cuatro satélites más grandes -Io, Europa, Ganímedes y Calisto- probablemente se formaron alrededor de Júpiter cuando el sistema solar era joven, en lugar de ser capturado de otros lugares en el sistema solar como la mayoría de sus otras lunas más pequeñas.

María Cervantes
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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