Los agujeros negros tienen ‘pelo suave’: el último artículo de Stephen Hawking, publicado por sus compañeros

Brillante corriente de material de una estrella, mientras está siendo devorada por un agujero negro supermasivo en un estallido de interrupción de la marea. /NASA / JPL-Caltech

Stephen Hawking, fallecido el pasado 14 de marzo, dejó por publicar el tercero de una serie de artículos que trataron un concepto en el que Hawking pasó décadas reflexionando: la paradoja de la información del agujero negro. Ahora, colegas del cientifico, publicaron este martes este estudio en Arxiv, en cuya introducción puede leerse: "Lamentamos profundamente perder a nuestro muy querido amigo y colaborador Stephen Hawking, cuyas contribuciones a la física de agujeros negros seguían siendo sumamente estimulantes hasta el final".

Ya en marzo de este año, pocos días después de haber fallecido, se había divulgado una teoría sobre la existencia de un multiverso, que se creía el último trabajo del científico. La nueva investigación podría ser determinante para validar la idea de Hawking de que la información de los objetos nunca desaparece.

Los agujeros negros son objetos extremadamente densos, que se deforman en el espacio y el tiempo y pueden formarse cuando las estrellas chocan o las estrellas gigantes se colapsan sobre sí mismas. La física clásica sugiere que nada podría escapar a un agujero negro, incluso la luz. Pero en la década de 1970, Hawking propuso que los agujeros negros podrían tener una temperatura y podrían derramar lentamente partículas cuánticas. Este efecto de "radiación de Hawking" significa que, eventualmente, el agujero negro se evaporará, dejando un vacío que se verá igual para cada agujero negro evaporado, sin importar lo que comió durante su vida útil.

Esta idea planteaba un problema: durante su vida útil, el agujero negro se tragó mucha información en forma de objetos celestes, pero ¿a dónde fue esa información? Las leyes de la física dictan que no se debe perder información: si existió información en el pasado, deberíamos poder recuperarla. De ahí, la paradoja.

Pelos que graban la entropía

La ecuación de Hawking describe cómo los agujeros negros emiten radiación de Hawking. Cuando un agujero negro se traga un objeto, su temperatura debería cambiar, lo que significa que su entropía (o el desorden de sus partículas) también debe cambiar (temperaturas más altas significan que las partículas se mueven más rápidamente, lo que significa más desorden).

La clave para recuperarla estaría en las partículas de luz que marcan la frontera de un agujero negro, según escribió Hawking en 2016. Esa capa de luz es un punto de no retorno, es decir, a cualquier objeto que llega a esa frontera le quedará imposible escapar de la fuerza gravitacional del agujero. A esa película de luz que rodea al agujero se le conoce como pelo suave, y los científicos sostienen que tiene la capacidad de grabar la entropía.

Todavía no se sabe mucho sobre cómo estos pelos blandos almacenan información y si almacenan toda o solo parte de la información engullida por los agujeros negros. “Aún queda mucho trabajo por hacer”, le dijo a BBC la astrofísica Sasha Haco, quien trabajó junto a Hawking en esta investigación. "Solía decirnos, con una sola frase, lo que el creía que iba a suceder y todos quedábamos un poco confundidos, pero meses después resultaba que él tenía razón", concluye.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”.​​​​​​

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.