La naturaleza virgen del planeta desaparece fulminantemente

Selva del Amazonas. /Universidad de Queensland

Las últimas áreas silvestres del mundo están desapareciendo. Mientras que hace un siglo solo el 15% de la superficie de la Tierra era utilizada por los humanos para cultivar y criar ganado, hoy en día nuestra especie se ha impuesto sobre más del 77% de la Tierra, excluyendo la Antártida. No solo eso, incluso el 87% del océano ha sido modificado por nuestra mano.

De acuerdo con una investigación liderada por la Universidad de Queensland (Australia), que ha proporcionado estos datos publicados en Nature, la pronta aplicación de objetivos de conservación internacionales explícitos es sumamente necesaria.

El equipo de científicos hizo un mapeo de los ecosistemas oceánicos intactos, complementando un proyecto de 2016 que traza el resto de la superficie terrestre, construyendo la primera imagen global de “lo poco que quedaba la vida silvestre”. Entre 1993 y 2009, explican, se perdieron la friolera de 3,3 millones de kilómetros cuadrados, un área mayor que la India, debido a los asentamientos humanos, la agricultura, la minería y otras presiones.

"Y en el océano, las únicas regiones que están libres de pesca industrial, contaminación y transporte marítimo están casi completamente confinadas a las regiones polares", añade James R. Allan, investigador postdoctoral de UQ, que afirma que la naturaleza restante del mundo solo podría protegerse si su importancia se reconocía en la política internacional.

Christopher Michel / Universidad de Queensland

Actualmente no hay nada que obligue a las naciones, la industria, la sociedad o las comunidades a rendir cuentas de la conservación a largo plazo: "Algunas áreas silvestres están protegidas por la legislación nacional, pero en la mayoría de las naciones, estas áreas no están formalmente definidas, mapeadas o protegidas. Necesitamos el establecimiento inmediato de objetivos audaces para la vida silvestre, específicamente aquellos destinados a conservar la biodiversidad, evitar el cambio climático peligroso y lograr un desarrollo sostenible".

Torres Del Paine, Chile. /Gregoire Dubois / Universidad de Queensland

Los investigadores insisten en que la política global debe traducirse en acción local. Aconsejan establecer áreas protegidas de manera que se desaceleren los impactos de la actividad industrial en el paisaje o paisaje marino más grande, pero también están convencidos de la necesidad de detener el desarrollo industrial para proteger los medios de vida de los indígenas, crear mecanismos que permitan al sector privado proteger la vida silvestre e impulsar la expansión de las organizaciones regionales de gestión de la pesca.

"Ya hemos perdido mucho, así que debemos aprovechar esta oportunidad para asegurar el último desierto que queda antes de que desaparezca para siempre", concluyen.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”.​​​​​​

Novedades

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.