Astrónomos de Harvard sugieren que Oumuamua podría tener un “origen artificial”

ESO

El 18 de octubre del año pasado un grupo de astrónomos en Hawái detectaron un extraño objeto que cruzaba el sistema solar. Posteriormente se supo que este objeto, bautizado como ‘Oumuamua, era el primer cuerpo interestelar que hayamos descubierto. Ahora, un grupo de astrónomos de Harvard sugiere que podría haber sido parte de una nave espacial. La investigación ha sido enviada al Astrophysical Journal Letters.

En este nuevo artículo especulativo, los investigadores plantean la posibilidad de que el objeto rojo oscuro y en forma de cigarro, tenga un "origen artificial". "'Oumuamua puede ser una sonda totalmente operacional enviada intencionalmente a las proximidades de la Tierra por una civilización alienígena", escribieron en el documento.

Una hipótesis algo… particular

La hipótesis se basa en el exceso de aceleración del objeto o en su inesperado impulso en la velocidad a medida que viajaba a través de nuestro sistema solar. "Considerando un origen artificial, una posibilidad es que 'Oumuamua sea una vela solar, que flota en el espacio interestelar como un escombro de un equipo tecnológico avanzado", especularon los científicos.

La investigación, escrita por el profesor de astronomía Abraham Loeb, y por el astrónomo Shmuel Bialy en el Centro Smithsonian de Astrofísica de Harvard, señala que en la Tierra ya existen velas solares similares, las cuales son propulsadas por la radiación solar.

"Las velas solares con dimensiones similares han sido diseñadas y construidas por nuestra propia civilización, incluido el proyecto IKAROS y la Iniciativa Starshot. La tecnología de vela ligera podría utilizarse abundantemente para el transporte de cargas entre planetas o entre estrellas", dicen los astrónomos.

En el documento, Loeb y Bialy teorizan que la alta velocidad del objeto y su trayectoria inusual podrían ser el resultado de que ya no sea operativo. "Esto explicaría las diversas anomalías de 'Oumuamua, como la geometría inusual deducida de su curva de luz, su baja emisión térmica, lo que sugiere una alta reflectividad y su desviación de una órbita Kepleriana sin ningún signo de una cola o giro del cometa".

Hipótesis similares

En el pasado ya se han propuesto hipótesis parecidas. Por ejemplo, a finales del año pasado el proyecto Breakthrough utilizó el radiotelescopio Green Bank para estudiar el objeto interestelar en busca de señales de una civilización alienígena y no encontró nada.

Así mismo, unos días después, un grupo de astrónomos liderados por Alan Fitzsimmons analizaron los espectros del asteroide obtenidos en las regiones visible e infrarroja cercana del espectro electromagnético y detectaron un color rojizo que indica la presencia de una capa rica en sustancias orgánicas.

 

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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