Lucha contra la malaria: científicos logran empaquetar 240 mosquitos en una jeringa y enviarla por correo

Julia Vulcan / New Mexico State University

Después de una serie de experimentos, científicos estadounidenses descubrieron la temperatura óptima y la densidad de empaque de mosquitos machos para ser enviados por correo aéreo. Las condiciones más adecuadas son una temperatura de 14° C y un paquete de 240 mosquitos por centímetro cúbico. Asimismo, una menor densidad de empaque conduce a tasas de supervivencia significativamente peores, según un estudio publicado en Journal of Insect Science.

La malaria infecta anualmente a 200 millones de personas en todo el mundo, y en 2015 más de 400.000 personas murieron a causa de esta enfermedad. La estrategia para combatir la malaria incluye no solo el desarrollo de nuevos fármacos, sino también el trabajo con las poblaciones de los principales portadores del plasmodium, los mosquitos del género Anopheles.

Mosquitos modificados genéticamente 

Uno de los métodos más prometedores hoy en día es el uso de mosquitos modificados genéticamente, cuyo organismo es resistente a la infección con plasmodios que causan la malaria. Se supone que los mosquitos que crecen en laboratorio pueden liberarse utilizando drones en el medio silvestre, donde gradualmente expulsarán a los mosquitos que propagan la enfermedad.

Un grupo de científicos estadounidenses liderados por Immo Hansen de la Universidad de Nuevo México decidieron averiguar la densidad de empaque más óptima de insectos machos durante el transporte, lo que a la vez proporciona una alta tasa de supervivencia y una gran cantidad de mosquitos en cada lote. Para ello, los investigadores realizaron una serie de experimentos con la temperatura y el número de mosquitos, empaquetados en un volumen limitado.

Primero, los autores colocaron 20 mosquitos en contenedores con 80% de humedad y los mantuvieron a diferentes temperaturas en incrementos de siete grados, de 7 a 28 grados centígrados. Resultó que durante el primer día la temperatura en la incubadora no afectó significativamente la supervivencia de los mosquitos, pero ya en el segundo día se notó que la temperatura de 14 grados es más favorable para los insectos (esta temperatura también proporciona la mayor supervivencia con un almacenamiento más prolongado de mosquitos).

 

Supervivencia de los mosquitos según la temperatura de la incubadora
Immo Hansen

Luego, los investigadores verificaron la tasa de supervivencia de un gran número de mosquitos (100, 200, 400 y 800) en un volumen limitado de 10 centímetros cúbicos a una temperatura dada de 7 a 28 grados. Resultó que la supervivencia más alta después de 24 horas para 100, 200 y 400 mosquitos también fue a una temperatura de 14 grados. Asimismo, el grupo de 800 individuos mostró la peor supervivencia, independientemente de la temperatura.

Habiendo determinado la temperatura óptima, los investigadores decidieron averiguar la densidad efectiva de empacamiento de los insectos, para lo cual tomaron grupos de 10, 20, 30, 40, 50, 60, 70, 80, 160, 240 individuos y los colocaron con una jeringa a un volumen de un centímetro cúbico. Los mosquitos se almacenaron durante 24 horas a una temperatura de 14 grados y, en esta etapa, resultó que la baja densidad de empaque no siempre corresponde a una mejor supervivencia.

 

Immo Hansen et al. / Journal of Insect Science, 2018

Como se puede observar en el gráfico, a partir de 40 individuos, se produce una falla aguda en la supervivencia, luego la supervivencia aumenta gradualmente; sin embargo, la falla ocurre nuevamente con 160 mosquitos, mientras que nuevamente en 240 mosquitos hay indicadores altos.

Por correo 

Finalmente, los investigadores decidieron verificar la tasa de supervivencia real al enviar por correo aéreo. Tomaron 10, 40 y 240 mosquitos en una jeringa. Luego, las jeringas se enviaron en un vuelo nocturno desde Las Cruces, Nuevo México, a Davis, California. La distancia entre las ciudades en línea recta es de aproximadamente 1.500 kilómetros, el total en el recorrido fue de aproximadamente 20 horas, durante el envío, la temperatura osciló entre 7 y 14 grados.

Después, los investigadores contaron a los individuos vivos y los examinaron en el microscopio para detectar lesiones. Resultó que, en un escenario de envío real, la densidad de empaque más alta es la más efectiva: la tasa de supervivencia en el grupo de 240 mosquitos fue de 85,2%, mientras que en los grupos de 10 y 40 mosquitos esta cifra fue de 9,8% y 22,5%, respectivamente.

Al mismo tiempo, los científicos observaron que casi no hubo lesiones en el grupo con la densidad de empaque más baja (10 insectos). Los investigadores concluyen que cuando se transportan mosquitos machos, un período de 24 horas será más efectivo, mientras que observan que la menor tasa de supervivencia de los mosquitos con menor densidad de carga se puede explicar por el hecho de que los mosquitos con cierta libertad de movimiento pueden dañarse entre sí debido a la vibración del transporte, mientras que los insectos densamente comprimidos son privados en gran medida de esta posibilidad. Además, los autores señalan que los resultados son válidos solo cuando se usa una jeringa de diez centímetros cúbicos; una jeringa con un volumen de un centímetro cúbico dio, según ellos, peores resultados. 


María Cervantes
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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