Científicos construyen IA inspirada en HAL 9000, aunque esta no nos asesinará

HAL 3000

La constante búsqueda espacial de la raza humana, incluyendo los planes para lanzar misiones tripuladas a Marte en poco más de una década, requerirán de alta tecnología para movilizarnos con tranquilidad a través del inacabable océano espacial. En el imaginario popular tenemos a HAL 9000, el bot asesino de 2001: odisea del espacio, cuya aparición inspiró a nuevos sistemas cognitivos computarizados diseñados para dirigir de forma autónoma estaciones planetarias del futuro.

Hoy, el desarrollador de robots y máquinas Pete Bonasso de TRACLabs ha creado un prototipo llamado CASE (arquitectura cognitiva para agentes espaciales) que imita las características de HAL en el sentido más tecnológico, restándole la paranoia y su inclinación a traicionar a los humanos. El avance fue presentado en un artículo en Science Robotics.

El icónico personaje impresionó a Bonasso al verlo por primera vez, quien se propuso, motivado por el filme de Stanley Kubrick construir una entidad similar.

Décadas después, el programador lo consiguió. El prototipo de inteligencia artificial desarrollado por Bonasso solo condujo una estación planetaria en una simulación de 4 horas, pero los resultados son prometedores: en el experimento, ningún astronauta virtual fue engañado ni asesinado.

“No debería haber preocupación de que nuestro HAL se salga de control, porque no puede hacer nada que no esté programado a hacerlo”, dijo Bonasso a Space.com.

 

Tecnología del ‘HAL’ bueno

La labor de CASE es planificar y controlar actividades y operaciones tecnológicas para mantener a una colonia y sus actividades en orden. El sistema está compuesto de tres capas: las primeras controlan el hardware, como sistemas para la habitabilidad, sistemas de energía, y rovers planetarios. La segunda capa ejecuta el software para manejar la infraestructura. La tercera genera soluciones sobre tareas diarias, incluyendo trabajos rutinarios en la estación, respondiendo a cualquier emergencia como filtraciones de gas, motores averiados o tormentas de arena planetaria.

Además del sistema de capas, CASE tiene un sistema ontológico capaz de razonar y emitir juicios de valor sobre el conocimiento que procesa, e interfaces a través de las cuales humanos pueden interactuar con la inteligencia artificial, incluyendo recursos gráficos y un asistente de voz que responde a conversaciones.

El sistema está en fase de prototipo, pero Bonassi y su equipo de investigadores que investigan sistemas para clientes como la NASA, esperan ver el proyecto hecho realidad. Al momento, operan en las Misiones Análogas (lugares que imitan las condiciones espaciales para estudiar la reacción fisiológica y psicológica de los humanos).

Y no, afortunadamente el sistema no se convertirá una suerte de malévolo HAL 9000 una vez que llegue a funcionar en la Luna o Marte. O al menos eso es lo que Bonasso promete.

 

Daniel Meza

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, tecnología que suma.

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