El viaje de Enos, el primer chimponauta en orbitar la Tierra, cumple 57 años

Enos. /Wikipedia

Este 29 de noviembre se cumplen 57 años del viaje de Enos, segundo chimpancé lanzado al espacio y primero en lograr completar la órbita de la Tierra. Tras 1.250 horas de entrenamiento en la Universidad de Kentucky y la base de la fuerza aérea de Holloman (EE.UU.), el chimponauta estaba preparado para el viaje. Enos aprendió las maniobras que tenía que realizar durante el vuelo, mediante un sistema de recompensa-castigo, que le premiaba las maniobras acertadas y le daba choques eléctricos en las equivocadas.

Su formación incluyó instrucción psicomotora y vuelos de aviones: el chimpancé necesitaba un entrenamiento intenso, pues iba a exponerse a la ingravidez y a fuerzas garvitatorias muy altas durante un largo periodo de tiempo.

Alcanzó el espacio el 29 de noviembre de 1961, en un prototipo de la nave Mercury, debido a fallos operacionales en el interior de la cápsula, el sistema se invirtió y a Enos le daban choques eléctricos por cada maniobra acertada que realizaba. Aún así, resistió los choques eléctricos e hizo las maniobras de vuelo que sabía que eran correctas. El vuelo lo puso en órbita alrededor de la Tierra dos veces y aterrizó vivo.

Enos con su cuidador. /Wikipedia

El vuelo de Enos fue un ensayo general para el lanzamiento de Mercury el 20 de febrero de 1962, que convertiría a John Glenn en el primer estadounidense en orbitar la Tierra después de los exitosos vuelos espaciales suborbitales de los astronautas Alan Shepard y Gus Grissom.

Un zoo en el espacio

Su predecesor fue Ham, acrónimo del laboratorio donde recibió el entrenamiento necesario antes de embarcar en la nave, el Hollomans'Aero-Medical, que se convirtió en el primer chimpancé en viajar al espacio, a bordo de la nave 'Mercury Redstone', en un vuelo que alcanzó una altura de 253 km, aterrizando 16 minutos después en el Océano Atlántico. Este viaje se produjo 10 semanas antes del primer humano, el ruso Yuri Gagarin.

Pero el primer animal que participó en una misión espacial fue el mono Albert Iel 11 de junio de 1948, pero el cohete solo alcanzó entre 48 y 63 km de altitud y no llegó al espacio. En 1957, el año en el que nació Ham, el Sputnik 2 ruso partía con la perra Laika a bordo. El animal viajó en un habitáculo de metal y falleció a las pocas horas del despegue debido al estrés y altas temperaturas. Lo más cruel del asunto es que su muerte no fue del todo un accidente: no estaba previsto su regreso a la Tierra y, aunque se esperaba que permaneciera en el espacio una semana, hace unos años se conoció que el pobre animal murió pocas horas después del lanzamiento.

Laika. /Flickr

Otra cosmonauta, que también ayudó a allanar el camino para que los humanos viajasen al espacio, y además, salió viva del experimento fue la gata Fèlicette. El 18 de octubre de 1963, se convirtió en uno de los 14 felinos seleccionados por el programa espacial francés para someterse a un entrenamiento de vuelo espacial y viajó en el cohete francés Véronique AG1 y voló cerca de 157 kilómetros sobre la Tierra, donde experimentó brevemente la ingravidez. Se convirtió así en el primer y único gato en viajar al espacio. Quince minutos más tarde, regresó a la Tierra de forma segura, lanzándose en paracaídas en su pequeña cápsula espacial, sana y salva.

El 4 de noviembre de 1962, Enos murió de disentería. Se cree que los restos de Enos fueron disecados como los de Ham, que fue ampliamente estudiado post-mortem.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”.

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.