Un meteorito habría castigado y “borrado del mapa” a Sodoma, la promiscua ciudad bíblica

Bonifacio de Pitati

Un meteorito que explotó muy cerca del Mar Muerto hace 3.700 años podría haber barrido con comunidades, matado a decenas de miles de personas y haber dado el azote de justicia a una ciudad pecadora, al tener elementos que la hacen relacionarse con historia bíblica expuesta en el Antiguo Testamento. El trabajo fue presentado en la reunión anual de las American Schools of Oriental Research y publicados en un paper titulado The Civilization-Ending 3.7KYrBP Event: Archaeological Data, Sample Analyses, and Biblical Implications.

El trabajo, liderado por el arqueólogo Phillip Silvia de Trinity Southwest University, investiga más evidencia del caótico episodio. Se cree que, alrededor de hace 3.700 años, un meteorito o cometa explotó sobre Medio Oriente, barriendo la vida humana en toda el área llamada Medio Ghor, al norte del Mar Muerto, según los arqueólogos que hallaron evidencia de este impacto cósmico. El tema, por cierto, se viene investigando alrededor de 13 años en la región.

“El impacto, en un instante, devastó aproximadamente 500 km2 del norte del Mar Muerto, no solo limpiando el 100% de ciudades y pueblos, pero eliminando terrenos agrícolas fértiles y cubriendo con salmuera sobrecalentada y sales de anhídrido (mezclas de sal y sulfato) del Mar Muerto empujadas sobre el paisaje por las ondas del shock”, indicaron los autores del estudio.

Basados en evidencia arqueológica, los autores creen que tomó 600 años la recuperación de la destrucción y contaminación antes de que la civilización pueda restablecerse en el Medio Ghor. Entre los lugares destruidos figuran Tall el-Hammam, una ciudad antigua de 89 acres (36 hectáreas) de tierra. La región es actualmente Jordania, en una redonda de 25 km llamada medio Ghor.

 

Altísimas temperaturas

La mayoría de la evidencia para este evento viene de las excavaciones de Tall el-Hammam ubicada en esta área, la cual algunos académicos creen que se trata de Sodoma, la promiscua ciudad bíblica en la cual se cometió una serie de pecados y actos impíos y que Dios castigó con fuego y azufre.

Entre la evidencia se pudo encontrar cerámica de 3.700 años vitrificada. La temperatura llegó a ser tan alta que provocó que piezas de circonio se gasificaran (algo que requiere una temperatura de 4.000 grados Celsius). El calor, sin embargo, no duró tanto com para quemar toda la cerámica, dejando restos que pudieron descubrirse en la superficie.

El único evento capaz de crear tal nivel de destrucción es un impacto cósmico, algo que ocurre a menudo en la historia de la Tierra, como el ocurrido en 1908 en Tunguska en Siberia. Algunas dudas surgen por la ausencia de cráteres: no se sabe si fue un meteorito o un cometa lo que ocasionó la catástrofe. El hecho de que solo 500 km2 fueran destruidos da a entender, además, que el estallido se produjo a una altitud baja, no mayor a 1 km sobre el suelo. El impacto siberiano, en contraste, dañó hasta 2.150 km2.

 

Daniel Meza
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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