¡Agua en Bennu! Osiris-REx descubrió rastros de este compuesto en el lejano asteroide

Una imagen del asteroide Bennu compuesta por 12 fotogramas obtenidos por la cámara a bordo PolyCam de la estación OSIRIS-REx el 2 de diciembre de 2018 a  una distancia de 24 kilómetros.
NASA/Goddard/University of Arizona

La nave espacial OSIRIS-REx descubrió rastros de la existencia de minerales en la capa superficial del asteroide Bennu, que en el pasado tuvieron contacto con agua líquida. Además, las imágenes tomadas por la estación ayudaron a aclarar el modelo del asteroide, según el sitio web de la misión.

La estación interplanetaria automática OSIRIS-REx fue lanzada al espacio con el cohete portador Atlas V en septiermbre de 2016. El objetivo principal de la misión es el asteroide (101955) Bennu, al que llegó en diciembre de 2018. La misión tendrá una duración total de unos siete años.

El viaje por Bennu 

Bennu es parte del grupo Apolo y es un asteroide de carbono de la clase espectral B. El estudio de estos objetos puede dar información importante acerca de la formación y evolución del sistema solar. Cuando la nave espacial se acercó al asteroide, aparecieron por primera vez los indicios de la forma del asteroide, y luego los detalles de su superficie.

Después de llegar a Bennu, OSIRIS-REx utilizando el espectrómetro OVIRS (OSIRIS-REx Visible and Infrared Spectrometer) y el espectrómetro OTES (OSIRIS-REx Thermal Emission Spectrometer) comenzó a estudiar la composición del suelo del asteroide. Los datos recopilados por las herramientas mostraron la presencia de moléculas del grupo hidroxilo en la capa superficial de Bennu, lo que sugiere que muchos de los minerales que lo forman pudieron haber interactuado con agua líquida en el pasado. Quizás esto sucedió en un asteroide mucho más grande, del cual Bennu pudo haber formado parte.

Además de estudiar la composición del suelo, la estación obtuvo muchas imágenes de la superficie de Bennu utilizando el sistema óptico OCAMS, que confirmaron y refinaron el modelo informático del asteroide, desarrollado en 2013 por el equipo científico de la misión bajo la dirección de Michael Nolan. 

En un futuro cercano, la estación determinará la masa del asteroide, así como también probará su lidar. Según el plan, el programa científico de la misión durará unos dos años, durante este tiempo, la estación investigará la composición del asteroide y su estructura desde la órbita, y medirá el efecto Yarkovsky, que puede afectar las órbitas de los asteroides cercanos a la Tierra.

El modelo tridimensional del asteroide Bennu.
NASA/Goddard/University of Arizona

Después de estudiar al asteroide, OSIRIS-REx con un manipulador especial recolectará una muestra del suelo. Durante el contacto, la herramienta barrerá el asteroide con nitrógeno y recogerá polvo y fragmentos de rocas de la superficie. Después, en marzo de 2021 la nave espacial volverá. Se espera que OSIRIS-REx deje caer una cápsula con la muestra a la Tierra en septiembre de 2023.

 

María Cervantes
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que suma: www.nmas1.org”.​​​​​​

 

 

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.