Ahora ya sabemos qué acabó con la vida marina durante la Gran Extinción del Permico-Triásico

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Hace unos 252 millones de años, la Tierra sufrió el evento de extinción masiva más grande hasta la fecha que casi acabó con toda la vida en la Tierra. Hasta el 70% de todas las especies de vertebrados terrestres fueron eliminadas, y un 96% de todas las especies marinas, incluidos los adorables trilobites.

Su nombre es Evento de Extinción Pérmico-Triásico, también conocido como la Gran Mortandad y se cree que el cambio climático fue el culpable, más específicamente, que la actividad volcánica a largo plazo en Siberia arrojó tanto material a la atmósfera que envolvió al mundo en un manto de ceniza durante un millón de años, bloqueando la luz solar y casi destruyendo la capa de ozono.

Ahora, los científicos han demostrado qué fue lo que destruyó la vida marina. Según en una investigación publicada en Science el aumento de las temperaturas aceleró el metabolismo de las criaturas oceánicas, lo que aumentó sus requerimientos de oxígeno e hizo que se agote el compuesto. Los animales literalmente se asfixiaron.

"Esta es la primera vez que hicimos una predicción mecanicista acerca de la causa de la extinción que se puede probar directamente con el registro fósil”, dijo el oceanógrafo Justin Penn de la Universidad de Washington. “Esto nos permite hacer predicciones sobre el Causas de la extinción en el futuro".

Un escenario aterrador

Para obtener esos resultados, el equipo realizó una simulación por computadora de los cambios que la Tierra sufrió durante la Gran Mortandad. Antes de las erupciones volcánicas de Siberia, las temperaturas y los niveles de oxígeno eran similares a lo que son hoy en día, por lo que les dio una buena base para trabajar. Luego elevaron los gases de efecto invernadero en la atmósfera para imitar las condiciones posteriores a la erupción, lo que elevó las temperaturas de la superficie del mar en alrededor de 11 grados centígrados.

Esta elevación de la temperatura resultó en un agotamiento de oxígeno de alrededor del 76%, y alrededor del 40% del lecho marino. En las mayores profundidades, el oxígeno se agotó por completo.

Para observar cómo esto afectaría la vida marina, el equipo conectó datos de requerimientos de oxígeno de 61 especies modernas a la simulación. Y los resultados fueron aterradores. "Muy pocos organismos marinos permanecían en los mismos hábitats en los que vivían, o huían o perecían", dijo el oceanógrafo Curtis Deutsch de la Universidad de Washington.

Los más afectados fueron las criaturas más sensibles al oxígeno, con la devastación más pronunciada en latitudes altas, lejos del ecuador. Cuando el equipo comparó su resultado con el registro fósil, confirmó sus hallazgos. Esto se debe a que los animales que viven en las aguas más cálidas alrededor del ecuador pueden migrar a latitudes más altas, donde encontrarán hábitats similares a los que acaban de abandonar. Pero los animales que ya viven en latitudes más altas no tienen a dónde ir. Algo similar a lo que ocurre con las aves que viven en zonas altas.

Los investigadores encontraron que en total esto representó más del 50% de la pérdida de diversidad marina. El resto probablemente fue causado por otros factores, como la acidificación por el CO2 de las trampas siberianas y una fuerte disminución en la vida vegetal causada por el adelgazamiento del ozono.

Una advertencia para los humanos

Los investigadores creen que deberíamos prestar atención: ese aumento de temperatura de 11 grados centígrados tomó algunos miles de años, más o menos. Pero en la actualidad, el calentamiento atmosférico está ocurriendo de manera mucha rápida de la que ocurrió durante la Gran Mortandad.

Desde 1880, la temperatura promedio de la Tierra ha aumentado en 0,8 grados Celsius (1,4 Fahrenheit), y dos tercios de ese aumento se ha producido desde 1975. Y el calentamiento de los océanos de la Tierra se está acelerando.

"En los escenarios de emisiones habituales, para el año 2100 el calentamiento en el océano superior se habrá acercado al 20% del calentamiento a finales del Pérmico, y para el año 2300 alcanzará entre el 35% y el 50%", dijo Penn. "Este estudio destaca el potencial de una extinción masiva derivada de un mecanismo similar bajo el cambio climático antropogénico", sentenció.


Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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