Robot submarino estudiará la vida que ha estado aislada en un lago subglacial de la Antártida

Campamento del proyecto SALSA en la Antártida
SALSA

El 10 de diciembre, científicos del proyecto estadounidense SALSA (Subglacial Antarctic Lakes Scientific Access) fueron a una expedición a la Antártida para estudiar el lago subglacial Mercer. Los científicos creen que en las aguas del lago puede haber una vida que se ha desarrollado de forma aislada durante varios milenios, según Nature. Para comprobarlo, los investigadores van a perforar un pozo de más de un kilómetro de profundidad y lanzarán un dron submarino.

Vida en el gélido lago 

El lago Mercer se encuentra al oeste de la Antártida y se encuentra a una profundidad de 1.100 metros bajo el glaciar antártico. Los científicos creen que el lago con un área de 160 kilómetros cuadrados no se congela debido a la alta presión del hielo, a pesar de las temperaturas negativas. Con la investigación esperan descubrir de qué se alimentan los organismos vivos que viven en el lago, ya que no fue posible establecerlo durante la última perforación. Se cree que puede ser materia orgánica de unos pocos miles de años o sustancias minerales de varios millones de años.

La precisión de estos datos ayudará a comprender si la vida es posible en otros lagos subglaciales que han estado aislados del océano durante más tiempo, y también a verificar la teoría de que dichos microorganismos podrían existir en condiciones similares a Marte.

Asimismo, los participantes de SALSA sugieren que en el lago pueden habitar animales que no fueron capturados por la lente de la cámara. Esta suposición surgió después de que, en 2015, bajo la plataforma de hielo de la Antártida en el océano, los investigadores vieron peces, aunque a poca profundidad. Los científicos creen que la cantidad de microorganismos en el lago Mercer es suficiente para sostener la vida de organismos más grandes, incluidos los invertebrados.

Un robot para analizar el ADN 

Para perforar el pozo se usará agua caliente, además los científicos usarán un robot submarino Deep SCINI ROV con un diámetro de 60 centímetros, equipado con una cámara 4K, que permitirá a los científicos mirar alrededor del agua y moverse a una distancia de hasta 100 metros del pozo. Además, los especialistas de SALSA utilizarán un analizador de radiocarbono, que mostrará la cantidad de agua de todo el océano que llegó aquí durante el último contacto del lago con el océano.

Los datos de análisis de radiocarbono junto con el análisis de ADN y el ADN que proviene de organismos de lagos muertos ayudarán a determinar cómo avanzó la plataforma de hielo de la Antártida Occidental, y también a comprender la rapidez con que se derretirá debido al calentamiento global. La expedición durará dos semanas, y los científicos esperan alcanzar la superficie del lago para el 25 de diciembre de este año.

Por otro lado, durante dos años, los geofísicos estadounidenses, utilizando sismógrafos, han registrado las oscilaciones de la plataforma de hielo más grande de la Antártida y descubrieron que "canta" constantemente a bajas frecuencias. Este "canto" permite controlar el estado de la capa de superficie del glaciar y poder estimar a qué velocidad se derrite y el riesgo de que se rompa, según un artículo publicado en Geophysical Research Letters.

 

María Cervantes
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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