El destello de una misteriosa estrella adolescente es capturado por el telescopio Gaia

Imagen de la estrella Gaia 17bpi en la foto del telescopio infrarrojo Spitzer

Astrónomos han podido observar el desarrollo de un destello de una clase rara de estrellas jóvenes, FU Ori, gracias al telescopio espacial Gaia y los datos de los telescopios infrarrojos WISE y Spitzer. Las observaciones permiten comprender mejor los mecanismos que controlan la velocidad de crecimiento de la masa de estrellas jóvenes. La preimpresión del estudio está disponible en ArXiv.org.

Las FU Ori llevan el nombre de la estrella FU Orion, un tipo muy raro de estrella que se encuentra en la etapa temprana de la evolución estelar. El brillo de estas estrellas puede aumentar en 4-6 magnitudes. Este destello podría compararse con el de una supernova, cuando una estrella cambia dramáticamente su brillo en 4-8 magnitudes, aunque las FU Ori observadas son estrellas jóvenes cuya edad no es mayor a la de unos pocos millones de años. La naturaleza física de estos destellos no es completamente clara y es bastante difícil observar estos objetos debido a la densa capa de polvo que los rodea.

Un enigma estelar  

El estudio de las FU Ori está relacionado con el problema del crecimiento de las estrellas jóvenes. Los modelos que combinan el colapso directo de una nube y la posterior acreción continua de materia de un disco de gas y polvo en rotación en una protoestrella central no pueden explicar adecuadamente la ganancia de masa relativamente rápida de una estrella.

Sin embargo, esto puede explicarse en términos de períodos de incremento de acreción en una estrella o de flujo de masa de una estrella. Se supone que dichos periodos de aumento de acreción ocurren con mayor frecuencia en los discos de gas y polvo más masivos en las primeras etapas del desarrollo de la protoestrella, y por lo tanto la frecuencia de estos eventos será mayor en las protoestrellas y menor en las estrellas de secuencia principal detectadas ópticamente.

Se cree que la mayoría de las estrellas en las primeras etapas de sus vidas pueden comportarse como FU Ori, pero en los últimos 70 años, se han registrado menos de 13 destellos reales, y otras 13 fuentes de destellos se han identificado como FU Ori, sin embargo, estas estadísticas no son suficientes para tener una imagen completa del proceso de acreción episódica.

El esquema de desarrollo del destello de acreción en una estrella joven
CALTECH/T. PYLE (IPAC)

Lo que dice la nueva observación

En un nuevo artículo, un grupo de investigadores liderado por Lynne Hillenbrand anunció el descubrimiento de un destello de la estrella Gaia 17bpi perteneciente a las FU Ori. Inicialmente, el aumento en el brillo de la estrella fue observado por el telescopio espacial Gaia en junio de 2017, la fuente está asociada con una nube oscura poco estudiada en la Vía Láctea, ubicada a una distancia de 1,27 kiloparsecs de la Tierra en la constelación de Sagitario.

Además, el análisis de los datos de los telescopios espaciales infrarrojos WISE y Spitzer mostró que aproximadamente 1,5 años antes de que aumentara el brillo de la estrella en el rango óptico, la fuente comenzó a aumentar su brillo en el rango de infrarrojos (primera etapa de aumento de brillo) y continuó haciéndolo después de su descubrimiento con el Telescopio Gaia (la segunda etapa de incremento del brillo).

La primera etapa está asociada con el calentamiento gradual de la materia acumulada en el disco alrededor de la estrella, y la segunda, con el inicio de la acreción intensa de materia sobre la estrella debido a las inestabilidades desarrolladas en el disco y la salida de gas de la estrella. Dichas observaciones hacen de Gaia 17bpi un objeto único entre las FU Ori, ya que anteriormente no se había observado simultáneamente un aumento en el brillo de estos objetos con la luz óptica e infrarroja.

Por otro lado, una pequeña pero vetusta estrella, de aproximadamente 13,5 mil millones de años, encontrada por astrónomos de la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.), podría ser una de las estrellas más antiguas del universo, un cuerpo casi enteramente hecho de materiales arrojados desde el Big Bang.

 

María Cervantes
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que suma: www.nmas1.org”.​​​​​​

 

 

Novedades

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.