La guerra de China contra la contaminación del aire por partículas está aumentando los niveles de ozono

Shangai, China. /Wikipedia

En los últimos cinco años, las políticas medioambientales de China han reducido las emisiones de partículas finas, conocidas como PM 2,5 y producto principalmente de los vehículos diesel, en un 40%, en el este del país. Sin embargo, la contaminación por ozono dañino a nivel del suelo está en aumento, especialmente en las grandes ciudades.

A principios de 2013, el gobierno chino declaró una guerra contra la contaminación del aire y comenzó a establecer políticas estrictas para regular las emisiones de PN 2,5. Las ciudades restringieron el número de automóviles en la carretera, las centrales eléctricas de carbón redujeron las emisiones o fueron cerradas y reemplazadas con gas natural. Además, la cantidad de estaciones de monitoreo de la calidad del aire en todo el país aumentó a más de 1.000, recolectando cantidades sin precedentes de datos ambientales.

Al analizar esos datos, publicados en PNAS, los investigadores de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas John A. Paulson (SEAS, Harvard, EE.UU.) y la Universidad de Ciencias de la Información y Tecnología de Nankín (NUIST, China) llegaron a la sorprendente conclusión: la reducción de PM 2,5 aumenta la concentración de ozono.

Esponja para radicales químicos

El ozono es el ingrediente principal de la niebla tóxica y se ha estudiado desde que comenzó a asfixiar ciudades en los Estados Unidos, a principios de los años cincuenta. El ozono se forma a través de una serie de reacciones químicas, comenzando con la oxidación de compuestos orgánicos volátiles (COV). Esta reacción forma radicales químicos, que impulsan las reacciones entre los óxidos de nitrógeno (NOx) y los COV para producir ozono en presencia de la luz solar. Tanto los NOx como los COV son emitidos por la combustión de combustibles fósiles, y los COV también pueden ser emitidos por fuentes industriales.

Los investigadores de SEAS y NUIST encontraron que la materia particulada actúa como una esponja para los radicales necesarios para generar la contaminación del ozono, absorbiéndolos y evitando que produzcan ozono. "Había tanto material particulado en las ciudades chinas que atrofiaba la producción de ozono", explica Daniel Jacob, coautor del estudio. Pero la rápida reducción de PM 2,5 alteró dramáticamente la química de la atmósfera, dejando más radicales disponibles para producir ozono. "No hemos observado que esto suceda en ningún otro lugar porque ningún otro país las ha eliminado tan rápidamente como para reducir las emisiones de materia particulada", dijo Jacob. "China tardó cuatro años en hacer lo que Estados Unidos tardó 30".

A pesar de esta rápida reducción, China aún tiene un largo camino por recorrer para alcanzar sus objetivos de calidad del aire. "A medida que los niveles de PM 2,5 continúan cayendo, el ozono seguirá empeorando", indica Ke Li, líder de la investigación. Los resultados del estudio, dicen sus autores, sugieren que se necesitan esfuerzos adicionales para reducir las emisiones de NOx y COV a fin de detener la marea de la contaminación por ozono. 

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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