Una antigua ‘tumba’ descubierta en Guatemala resultó ser un baño de vapor maya [FOTOS]

Visualización del baño en Nakum. / PAP - Nauka w Polsce

En la ciudad Maya de Nakum, hoy Guatemala, los arqueólogosde la Universidad Jaguelónica de Cracovia (Polonia) habían descubierto lo que creían que era una tumba. Sin embargo, al irla descubriendo gradualmente se encontraron con uno de los baños de vapor más antiguos de la región, que los mayas usaron presumiblemente para rituales religiosos y para relajarse, hace más de 2.500 años.

Según los arqueólogos, los mayas asociaban los baños de vapor con la actividad ritual. La antigua élite, incluidos los sacerdotes, probablemente usaba los baños no solo para lavar sus cuerpos, sino también para limpiar simbólicamente sus almas antes de eventos importantes. El baño tenía vasijas de cerámica fragmentadas y herramientas de obsidiana, artefactos que posiblemente se usaban para rituales. Además, está "casi totalmente tallado en la roca de roca caliza", según contó a Live Science el investigador Jarosław Źrałka, que añade: "Es uno de los baños de vapor más antiguos de Mesoamérica".

Baño de nakum durante las excavaciones. / Jarosław Źrałka

El equipo encontró el baño de vapor hace unos cinco años, pero todavía están excavando el sitio. "Inicialmente pensamos que estábamos tratando con una tumba", explica el arqueólogo Wiesław Koszkul en un comunicado. "Pero al ir descubriendo gradualmente partes posteriores de la estructura, llegamos a la conclusión de que era un baño de vapor".

Entrada al inframundo

En las creencias mayas, las cuevas y los baños son tratados casi de la misma manera: los lugares donde no solo los dioses, sino también las primeras personas nacieron y emergieron de ella., dicen los investigadores: "También se considera que son entradas al inframundo, el mundo habitado por dioses y antepasados. Las cuevas y los baños de vapor también se asociaban con la cosecha y el lugar de origen del agua que da vida".

Una chimenea, probablemente utilizada para calentar piedras. / Jarosław Źrałka

Los mayas construyeron una manera fácil de entrar al baño: ambos lados del túnel tienen escaleras que conducen a la sala de vapor, con bancos excavados en la roca donde sentarse. Al otro lado de la entrada hay un hogar de forma ovalada, donde probablemente se colocaban grandes piedras y se calentaban para luego se salpicarlas con agua y producir vapor. El exceso de agua, dicen los investigadores, habría fluido por un canal en el medio del piso, hacia la salida. También es posible que los mayas hayan hecho una estructura gigante de madera, piedra y mortero para evitar que el vapor saliera de la habitación. 

Los mayas usaron el baño de alrededor de 700 aC. a 300 a. C. Antes de cubrirlo con mortero y escombros. "Quizás estuvo relacionado con el cambio de dinastía, que gobernó en Nakum, u otros cambios importantes en la vida social y religiosa maya", opina Koszkul. Los arqueólogos han descubierto otros antiguos baños mayas a lo largo de los años, pero la mayoría de ellos eran solo fragmentos de las estructuras originales. "Es por eso que nuestro descubrimiento de un complejo casi completamente preservado es tan importante", concluye el investigador.

Visualización del baño en Nakum. / PAP - Nauka w Polsce

Un equipo internacional de arqueólogos informó, en febrero del año pasado, haber encontrado una inmensa ciudad maya en el territorio de la actual Guatemala. El descubrimiento se considera el más importante de la arqueología maya: se identificaron las ruinas de más de 60.000 casas, palacios, carreteras elevadas y otras edificaciones hechas por humanos que habían estado ocultas durante siglos bajo las selvas del norte de Guatemala. 
 

Beatriz de Vera
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”.

 

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.