Antiguo ancestro nuestro vuelve a la vida en forma de robot y nos enseña algo sobre cómo caminó [VIDEO]

Tomislav Horvat / EPFL Lausanne

Una forma de saber cómo caminaban los animales prehistóricos es a través de un robot. Eso ha sido justamente lo que han hecho unos investigadores alemanes, quienes han diseñado un autómata cuya forma de caminar sugiere que los animales con cuatro patas podrían haber adquirido habilidades avanzadas para andar antes de abandonar la vida en el agua. Los resultados han sido publicados en Nature.

Un cambio a la hora de caminar

Algunos reptiles y anfibios se ven similares cuando caminan, porque sus piernas están a ambos lados del cuerpo. En detalle, sin embargo, los anfibios tienden a moverse ineficientemente (sus piernas se mantienen horizontales y sus vientres muy cerca del suelo). Por otro lado, muchos reptiles mantienen sus piernas un poco más verticales y levantan sus vientres más lejos del suelo. Esto hace que su andar sea más eficiente energéticamente.

Ahora, un grupo de investigadores de la Universidad Humboldt de Berlín liderados por John Nyakatura, pueden haber ayudado a determinar en qué momento de la evolución ocurrió este cambio.

El equipo ha estudiado un animal antiguo llamado Orobates que se encuentra en una rama evolutiva entre los anfibios y los reptiles. Puede que incluso haya tenido que volver al agua para poner sus huevos como lo hacen casi todos los anfibios, lo que significa que puede que no se haya adaptado completamente a la vida en tierra.

Pero a pesar de que Orobates tal vez no haya vivido en tierra firme durante toda su vida, el equipo de Nyakatura sospecha que realmente caminó como un reptil, con el uso eficiente de energía que eso implica. Llegaron a esta conclusión aprovechando el hecho de que tenemos tanto fósiles casi completos de esta especie, como sus huellas fosilizadas.

El robot y sus resultados

El equipo usó la forma del esqueleto y el patrón de las huellas para desarrollar un robot llamado OroBOT. Así mismo, crearon una simulación por computadora que tomaba las huellas fosilizadas como guía para hacer caminar el esqueleto del robot. Por último, hicieron que el robot camine de una manera biológicamente realista.

Para asegurarse de que OroBOT caminara como un animal de verdad, el equipo observó la forma en que viven los anfibios y reptiles actuales y usó la información para restringir el estilo de andar de su robot. Descubrieron que OroBOT, y posiblemente Orobates, camina sobre las antiguas huellas más cómodamente si sus piernas extensas son relativamente verticales y su barriga está muy lejos del suelo, haciendo que su estilo de andar se parezca al de un caimán.

Esto quiere decir que Orobates pudo haber tenido el estilo de andar "avanzado" de un reptil y que los animales con cuatro patas evolucionaron para caminar eficientemente antes de romper su vínculo ancestral con los ambientes acuáticos.

Además, el enfoque que utilizaron los investigadores podría arrojar luz sobre otros cambios evolutivos importantes en la forma en que se mueven los animales, incluido el origen del vuelo de las aves y el origen del andar erguido en homínidos. Esto quiere decir que en el futuro podremos ver otros animales extintos en forma de robot.


Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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