Mira las primeras imágenes de la misión OSIRIS-REx desde la órbita del asteroide Bennu

Imágenes de Bennu, capturadas por OSIRIS-REx. /NASA

A principios de enero, la nave espacial OSIRIS-REx entró en órbita alrededor del asteroide Bennu batiendo un récord: ninguna estación interplanetaria automática había trabajado en una órbita tan cercana a la superficie de un cuerpo celeste tan pequeño. Ahora, la misión de la NASA ha difundido imágenes de esta roca, tomadas apenas a 1.600 metros de la superficie.

Durante la fase Orbital A, que comenzó el 3 de enero, la cámara de navegación NavCam 1 de la nave espacial OSIRIS-REx captura imágenes de la superficie de Bennu con regularidad, aunque su conjunto de cámaras científicas (OCAMS) no recopila datos. El objetivo final de la misión es cartografiar la superficie y analizar su composición, para determinar el lugar más idóneo para bajar y tomar una muestra que será enviada a la Tierra.

El equipo de navegación usa estas imágenes OpNav (abreviatura de navegación óptica) para monitorear la órbita cercana de la nave alrededor del asteroide, que tiene un diámetro de unos 490 metros. Estas dos imágenes de OpNav del hemisferio sur de Bennu, cada una con un tiempo de exposición de aproximadamente 1,4 milisegundos, fueron capturadas el 17 de enero desde una distancia de aproximadamente 1.600 metros.

OSIRIS-REx / NASA

Se han recortado y el contraste se ha ajustado para revelar mejor las características de la superficie. La gran protuberancia, totalmente visible en la fotografía que se encuentra sobre estas líneas, y en sombra parcial en la imagen que mostramos a continuación, mide aproximadamente 50 metros de ancho.

OSIRIS-REx / NASA

La estación interplanetaria automática OSIRIS-REx fue lanzada al espacio con el cohete portador Atlas V en septiermbre de 2016. El objetivo principal de la misión es el asteroide (101955) Bennu, un cuerpo de carbono de la clase espectral B y parte del grupo Apolo, al que estudiará durante unos siete años. Cuando la nave espacial se acercó al asteroide, aparecieron por primera vez los indicios de la forma del asteroide, y luego los detalles de su superficie. El estudio de estos objetos puede dar información importante acerca de la formación y evolución del sistema solar.

En diciembre, la nave descubrió rastros de la existencia de minerales en la capa superficial del asteroide, que en el pasado tuvieron contacto con agua líquida. Quizás esto sucedió en un asteroide mucho más grande, del cual Bennu pudo haber formado parte.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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