InSight realiza los últimos preparativos para estudiar el interior de Marte

Sismómetro SEIS con una tapa protectora. La fotografía fue tomada por la cámara IDC el pasado 2 de febrero. Se puede observar un brazo robótico con un mecanismo de bloqueo sobre el aparato.
NASA / JPL-Caltech
 

La estación espacial de la misión InSight instaló, mediante el uso de un brazo robótico, un domo de viento y calor sobre el sismógrafo SEIS que ya se encuentra en actividad en la superficie de Marte. Para dar inicio al programa científico solo falta acoplar el segundo instrumento principal de la estación, el taladro electromecánico HP³.

Según el sitio web de la Agencia Espacial Norteamericana (NASA), el procedimiento final se llevará a cabo la semana entrante y a aproximadamente la misma distancia de la plataforma de aterrizaje del sismógrafo, pero en un área de trabajo diferente.

InSight (Interior Exploration using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport) es la nueva misión de investigación automática en el Planeta Rojo. Lanzada el 5 de mayo de 2018, aterrizó el pasado 26 de noviembre en las tierras elevadas del Elíseo, con el objetivo principal de estudiar la estructura interna y los procesos geológicos que ocurren en las profundidades. La carga del aparato científico consiste en varios instrumentos, dos cámaras, un sensor meteorológico y un reflector de esquina. 

El breve historial de InSight

Luego del aterrizaje, la estación desplegó con éxito sus paneles solares y transmitió imágenes a la Tierra notificando que la plataforma se situaba en un pequeño cráter de impacto ligeramente inclinado hacia los lados, lleno de arena y polvo.

En el futuro, los ingenieros a cargo utilizando el brazo robótico de 2.4 metros IDA (Instrument Deployment Arm), con la cámara IDC (Instrument Deployment Camera) adjunta, realizaron una inspección visual de la plataforma de aterrizaje, tomaron una selfie y examinaron la zona circundante a la estación.

El área medida, de cuatro metros por dos metros, está diseñada para acomodar los dos principales instrumentos científicos de la exploración: el sismógrafo SEIS (Experimento Sísmico para la Estructura Interior) y el taladro HP³, diseñado para medir el flujo calórico de la superficie marciana.

El 19 de diciembre, SEIS fue colocado cuidadosamente en el suelo a unos 1,6 metros de la estación. Durante el período comprendido entre mediados de diciembre y principios de enero, el equipo niveló la posición del sismógrafo en relación con la superficie de Marte y acercó su parte inferior lo más cerca posible. Además, ajustó los sensores y la longitud del cable que conecta el instrumento a la estación.


Contenedor hexagonal dentro de SEIS
NASA / JPL Caltech
 

El 2 de febrero, los ingenieros de la misión cubrieron el sismógrafo con una cuṕula aislante contra el viento y el calor mediante el uso del brazo robótico. La forma aerodinámica del domo impide que el instrumento se desplace por las ráfagas de viento; y el aislamiento térmico reduce la interferencia causada por la expansión y contracción de las partes metálicas como resultado de la diferencia de temperatura, la cual en la zona de aterrizaje alcanza 94 grados centígrados durante el día.

La cúpula es la primera barrera de protección para SEIS contra las interferencias causadas por la influencia del entorno externo. La segunda protección es un contenedor hexagonal construido con paredes de material de panal de abeja, el cual impide el movimiento de aire en su interior. De esta manera, en combinación con el dióxido de carbono (componente principal de la atmósfera marciana y mal conductor del calor), proporciona un aislamiento térmico adicional para los vacíos entre los elementos del sismógrafo.

 

Sofia Dottori
Esta noticia ha sido publicada originalmente en 
N+1, ciencia que suma.

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