Cauca, el segundo río más importante de Colombia, sufre grave sequía debido a hidroeléctrica

@AlirioUribeMuoz

A mediados del año pasado, una falla en la represa Hidroituango obligó la evacuación preventiva de al menos 9.000 personas que viven en las riberas del río Cauca, uno de los más afluentes de Colombia. Ahora, la represa vuelve a hacer noticia: un incidente aun no esclarecido ha hecho que el río Cauca reduzca gravemente su caudal causando un desastre ambiental.

Según recogen diversos medios colombianos, una estructura se abrió en la casa de máquinas de la represa Hidroituango y el consorcio EPM (Empresas Públicas de Medellín) a cargo de la infraestructura se vio obligado a cerrar una de las dos compuertas de captación.

Sin embargo, a pesar de la medida, el agua siguió pasando y los expertos encontraron que había una caverna entre los dos túneles de la casa de máquinas, lo que producía una gran burbuja de aire. Debido a eso la empresa optó por cerrar por completo la casa de máquinas, pues la presión del embalse podría reventarla.

Finalmente, EPM decidió cerrar las compuertas y el poderoso rio Cauca quedó retenido, lo que a su vez causó que el caudal del río disminuya aguas abajo. Como era de esperarse, esto generó un grave desastre ecológico que propició una mortandad de miles de peces y dejó a decenas de comunidades prácticamente sin recursos para subsistir.

Un desastre ambiental

Los habitantes de Puerto Valdivia, en el Norte de Antioquia, y de otras comunidades aguas abajo de Hidroituango han reportado haber visto decenas de peces muertos en las riberas del río Cauca. En algunos sectores, el agua ha bajado tanto que se puede cruzar el río a pie, algo que nunca antes había ocurrido.  

Los riesgos pueden ser aún mayores. De acuerdo al profesor de geociencias Modesto Portilla Gamboa, de la Universidad Nacional, por adentro está continuando “la erosión del macizo rocoso y si no cierran las compuertas se les puede caer”. Esto, según el especialista, a su vez puede generar dos escenarios.

El primero es que el agua ingrese nuevamente al macizo rocoso y termine de destruir el cuarto de máquinas y que se rompa la montaña generando una salida incontrolable de agua que afectaría aguas abajo. El segundo es que el embalse suba al nivel del vertedero, pero este no soporte la salida de agua por mucho tiempo debido a que su diseño prevé solo para eventos momentáneos y no un flujo continuo de agua por meses.

Aunque no es exactamente el mismo escenario o el mismo país, a comienzos del año pasado un estudio publicado en Science Advances, advirtió que en nuestro impulso por buscar nuevas formas de energía, la construcción de represas podría dañar severamente los ecosistemas de las zonas aledañas.  


Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”.  

 

 

Novedades

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.