La ciencia corrige: el origen multicelular se remontaría 2 mil millones de años atrás

Abderrazak El Albani 

Rastros petrificados de movimiento filamentoso hallados en las aguas someras de la cuenca de Franceville, Gabón (África), evidenciaron la existencia de organismos multicelulares móviles 300 millones de años previos a las eucariotas más antiguas, así como 1,5 mil millones de años anteriores al primer organismo móvil reconocidos hasta el momento. El artículo fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Las condiciones propicias para el surgimiento masivo de organismos macroscópicos aconteció en el período Ediacárico, cuando el nivel de oxígeno en la atmósfera alcanzó el valor necesario para cubrir la creciente demanda energética del desarrollo multicelular, fenómeno conocido como la Gran Oxidación. Sin embargo, mucho antes de esto, la biota de la Tierra ya contaba con organismos pluricelulares.

Los fósiles hallados en las lutitas de la cuenca Franceville, al centro este de Gabón, pertenecen al Paleoproterozoico: 2.1 ± 0.3 billones de años. Inicialmente, fueron descritos como organismos filamentosos o hebras de materia orgánica (probablemente moco) dejados por criaturas subacuáticos que se desplazaban sobre el sustrato de aguas poco profundas. El alto nivel de sulfato sumado al ambiente reductor de la cuenca, permitió que éstas estructuras se fosilicen en un proceso llamado permineralzación (piritización), conservándose hasta el día de hoy.


Fósiles analizados A. El Albani / IC2MP / CNRS -
Université de Poitiers
 

Los primeros pasos en la Tierra

Abderrazak El Albani, investigador de la Universidad de Poitiers en Francia, junto a sus colegas de Canadá, Suecia y Dinamarca, examinaron la estructura en forma de hilos. Mediante tomografía tridimensional, microscopio electrónico de barrido y análisis químico lograron definirla: los hilos se extendían 170 milímetros, con un grosor de hasta 6 milímetros, acusando paralelismo con la superficie del sustrato y de aspecto redondeado en sección transversal.

“El desplazamiento vertical y oblicuo que realizaron estas criaturas demuestra un nivel de sofisticación, lo que descarta que pudiera haber sido realizado por bacterias u otros organismos unicelulares", argumenta El Albani. Incluso, bacterias filamentosas oxidantes de azufre como la Thioploca y la Beggiatoa, son un orden de magnitud más pequeñas.

Por el tamaño y complejidad de dicha estructura, los autores consideran que su análogo moderno podría ser la mucosa en fase móvil de plasmodio, pero aún así su grosor de 0,2 milímetros no supera al de los fósiles encontrados.

Aunque es difícil saber con certeza cómo eran estos primeros organismos, los investigadores creen que podrían haber tenido una forma similar a las colonias de amebas, que se agrupan cuando los recursos escasean creando una estructura con forma de babosa que se desplaza en busca de entornos más favorables, siendo la nutrición el incentivo necesario para impulsar la locomoción y la integración celular.

O quizás las criaturas que dejaron las huellas representan tan solo un "experimento fallido" de la evolución. O, simplemente, una forma ancestral multicelular moderna. El origen de la vida en nuestro planeta y sus primeras etapas continúan siendo un gran interrogatorio para la humanidad.


Sofia Dottori 
Esta noticia ha sido publicada originalmente en 
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