La nueva luna de Neptuno fue llamada Hipocampo, descubre por qué

La imagen muestra a Neptuno y sus lunas interiores.
M. R. Showalter et al / Nature, 2019

Astrónomos han descubierto una nueva luna en Neptuno, a la que llamaron Hipocampo, informa la revista Nature. Además, pudieron observar el satélite Naiad, que fue visto por última vez en 1989. Los científicos sugieren que Hipocampo es un fragmento antiguo de Proteo, el segundo satélite más grande de Neptuno. Si la hipótesis de los investigadores es correcta, el descubrimiento confirma que, en el pasado, los satélites del gigante gaseoso experimentaron repetidamente colisiones con cometas.

En 1989, mientras la nave espacial Voyager-2 pasaba cerca de Neptuno, capturó a la vez seis nuevos satélites internos del planeta: Proteo, Larisa, Despina, Galatea, Talassa y Naiad. Las órbitas de todos los cuerpos celestes estaban dentro de la órbita de Tritón, la luna más grande del gigante gaseoso. Debido a que Tritón se está moviendo en una órbita retrógrada y tiene una composición similar a Plutón, se cree que alguna vez perteneció al cinturón de Kuiper, y luego fue tomado por la gravedad de Neptuno. Descubiertas por Voyager-2, las lunas probablemente se formaron después de este evento.

Una nueva luna 

Para estudiar los satélites gigantes de gas Mark Showalter de la Universidad de California en Berkeley, y sus colegas realizaron observaciones con la ayuda de Hubble y como resultado descubrieron otra luna, que la Voyager-2 no notó en 1989.

Dimensiones del Hipocampo en relación a otras lunas.
M. R. Showalter et al / Nature, 2019

El nuevo satélite fue llamado Hipocampo en honor al caballito de mar con cola de pez de la mitológica griega. En la actualidad es la luna más pequeña de Neptuno: el diámetro promedio de Hipocampo es de solo 34 kilómetros. Su órbita se encuentra cerca de la órbita de Proteo, el satélite interno más grande, y los autores del trabajo sugieren que Hipocampo se formó a partir de sus escombros, que aparecieron como resultado de la caída de un gran cometa. En la superficie de Proteo se observa el cráter Pharos, sorpresivamente grande, lo que indica que otro cuerpo celeste chocó con el satélite en el pasado.

De este modo, el número de lunas conocidas de Neptuno aumentó a 14. Además, los astrónomos también lograron ver en las imágenes de Hubble a Nayad, a pesar de que estaba lejos del área predicha por los astrónomos. Si los resultados de los científicos son correctos, el descubrimiento habla a favor de un pasado turbulento en las cercanías del gigante gaseoso.
 

María Cervantes 
Esta noticia ha sido publicada originalmente en 
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