Científicos rusos reviven parcialmente el núcleo celular del tejido de una mamut lanuda

La formación de pronúcleos en ovocitos de ratón, en los que colocaron núcleos de las células del elefante asiático (izquierda) y del mamut Yuka (derecha).
K.Yamagata et al. / Scientific Reports, 2019

Científicos japoneses y rusos descubrieron la actividad biológica en las células de una mamut lanuda (Mammuthus primigenius), que murió hace unos 28.000 años, según Scientific Reports. Los investigadores colocaron estructuras de los tejidos del mamut, similares a núcleos celulares, en los huevos de los ratones y vieron que comenzaron a dividirse, pero no se produjo la división celular final.

Los autores enfatizan que con el nivel actual de desarrollo tecnológico, es demasiado pronto para hablar sobre la clonación de mamuts, pero su método permite evaluar la actividad biológica en las células de animales extintos.

El estudio de especies extintas puede ayudar a los paleobiólogos a aprender sobre su evolución y las causas de su extinción. Por ejemplo, el análisis del genoma de mamuts lanudos permitió restaurar la secuencia de los genes de hemoglobina y detectar mutaciones en ellos que ayudaron a los animales a adaptarse al clima frío. Utilizando el análisis proteómico, los científicos encontraron en los tejidos de los mamut colágeno y proteínas óseas.

En 2009, investigadores japoneses, liderados por Akira Iritani de la Universidad de Kindai, Japón, obtuvieron núcleos celulares de la piel y los músculos de una mamut que vivió hace unos 15.000 años. Los científicos colocaron los núcleos en ovocitos de ratón (huevos), pero no se lograron "revivir" las estructuras nucleares: las células no comenzaron a dividirse.

El nuevo intento 

En el nuevo trabajo, el grupo de Iritani y sus colegas rusos intentaron forzar a los núcleos de las células de la mamut Yuka a dividirse. La momia de la joven mamut fue encontrada en Yakutia, Rusia, en 2010. Sus restos están perfectamente conservados: los tejidos blandos, la lana y el cerebro del animal. El análisis de radiocarbono indica que el mamut murió hace unos 28.000 años.

Momia de mamut Yuka
Cyclonaut / Wikimedia Commons

Los investigadores realizaron un análisis proteómico y descubrieron proteínas nucleares, incluyendo histonas y proteínas de membrana nuclear, en los tejidos musculares de Yuka. Los científicos lograron aislar 88 estructuras similares a núcleos, que luego colocaron en huevos de ratón. Pero no eliminaron los núcleos celulares propios de los ovocitos para comparar la actividad de las estructuras nucleares "propias" y "extrañas".

Para observar el proceso, los autores agregaron marcadores a las células: construcciones genéticas con proteínas fluorescentes verdes y rojas. En calidad de control, los científicos colocaron en un óvulo de ratón núcleos de tejidos congelados de un elefante asiático muerto.

Los científicos vieron la actividad de las estructuras nucleares de los tejidos de mamut. En el 21% de las células, se formó un huso acromático (una estructura necesaria para la segregación de los cromosomas, que se forma en la etapa inicial de la división celular) y estructuras similares a los pronúcleos, que se forman en el huevo durante la división.

Pero la división de ovocitos de ratón no se produjo, según los investigadores, debido al daño grave en el genoma del mamut. Los tejidos musculares contenían fragmentos de ADN nuclear con una longitud de hasta 300 pares de nucleótidos. Obviamente, esto no fue suficiente para una división exitosa.


Lapso de tiempo de ovocitos de ratón en el que se colocaron los núcleos de mamut (mSCN) o el elefante asiático (eSCN). El eje de división es verde brillante, la cromatina es roja.
K.Yamagata et al. / Scientific Reports, 2019

Los autores esperan que en el futuro sea posible recrear otros procesos celulares, en particular, la replicación del ADN y la transcripción (síntesis) del ARN. Y aunque todavía es demasiado pronto para hablar sobre la clonación de animales extintos, los científicos creen que con el nivel actual de desarrollo tecnológico han creado un método adecuado para determinar la actividad biológica en los núcleos de las células de los animales desaparecidos.

El año pasado, arqueólogos encontraron fragmentos de una tiara de colmillos de mamut en una Cueva de Denísova. Como informó un comunicado de prensa del Instituto de Arqueología y Etnografía de la Academia de Ciencias de Rusia en  Siberia (SB RAS), presumiblemente, el artefacto fue hecho hace 45.000-50.000 años.
 

María Cervantes 
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que sumawww.nmas1.org”.

 

 

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.