Científica argentina participó en “Quién quiere ser millonario” para financiar su investigación sobre el cáncer

 

Una anécdota que llamó mucho la atención –por el mensaje que deja entre líneas, se acaba de producir en la televisión argentina. Una científica llamada Marina Simian, quien dirige un grupo de investigación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) que trabaja en desarrollar terapias de cáncer,  participó en el famoso formato televisivo Quién quiere ser millonario, con el fin de recaudar fondos para su investigación.

La investigadora resultó ganadora de un millón de pesos argentinos (un equivalente a 11.000 dólares estadounidenses).

La aparición de la especialista en cáncer en la cadena Telefé generó controversia y comentarios críticos en la red social Twitter, cuando fue posteado por primera vez por la colega Valeria Román. La discusión giró en torno al financiamiento de la investigación en el país austral y los recortes que sufrió durante la llegada de la última gestión.

Simian es especialista en el desarrollo de nuevos tratamientos para el cáncer de mama mediante el uso combinado de drogas tradicionales y nanotecnología. Además, integra equipos interdisciplinarios para la detección temprana de trastornos de aprendizaje.

En el programa, Simian le dijo al conductor: “vinimos acá por que si recaudamos algo es para la investigación”. Entre lágrimas redondeó: “uno le pone mucho, mucho esfuerzo.

Simian es doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y Berkeley y licenciada en Ciencias Biológicas por la UBA. Es investigadora del CONICET en el Instituto de Nanosistemas y en la Escuela de Humanidades de la UNSAM, según lo recogido por el diario Clarín.

 

Contexto difícil

El del presupuesto ha sido un tema que ha golpeado a los científicos argentinos. En abril pasado, 140 directores de 294 institutos de Conicet presentaron una queja por el financiamiento a sus proyectos. El encuentro concluyó en una propuesta de “plan de salvataje” para el Conicet.

Entre otras cosas, se denunció la caída del poder de compra de parte de los institutos y el congelamiento de importantes proyectos en marcha.

La situación ya se anunciaba sombría el año pasado. Muchos laboratorios argentinos carecen de los fondos para realizar su trabajo diario debido a un retraso en los pagos por parte del gobierno, cuando el bajón depresupuesto avecinaba. Esta situación preocupa profundamente a los científicos del país: "El sistema de ciencia y tecnología de Argentina está colapsando", advierte el biólogo molecular Alberto Kornblihtt, que dirige el Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias del Consejo Nacional de Investigación Científica y Técnica (Conicet), según recoge un artículo de Science Magazine,.

La situación es especialmente preocupante si es que se toma en cuenta el enfoque regional. El Conicet es una de las oficinas de ciencia más premiadas en la región por su capacidad de producción científica. Convendría replantearnos el lugar que le damos a la ciencia en nuestros países a nivel de repartición de presupuestos. La investigación, al fin y al cabo, es imprescindible para conseguir el desarrollo.

 

 

Daniel Meza

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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