Los cuervos sienten empatía y pueden estar de mal humor

Un cuervo participando en las pruebas 
Jessie E.C. Adriaense et al. / PNAS, 2019

 

Científicos austriacos descubrieron que los cuervos grandes (Corvus corax) tienen empatía. Según el artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, las decisiones de esas aves dependen del estado de humor de otros. Además, las pruebas mostraron que los cuervos pueden transmitir a otras aves su mal humor.

En la sociedad humana el estado de ánimo de personas desempeña un papel importante, puesto que influye en los demás. Podemos copiar ideas, opiniones y emociones no solo de nuestros cercanos, sino también de personas desconocidas. Nuestra habilidad de "contagiarse" de buen o mal humor se debe a muchos factores, como la capacidad individual de empatía o de nivel de intimidad entre personas a que se hace referencia. Todos esos mecanismos están bien estudiados en cuanto a los humanos. Sin embargo, hay pocas investigaciones dedicadas a la transmisión de emociones entre otras especies.

Jessie Andriaense y sus colegas de la Universidad de Viena decidieron comprobar si los cuervos grandes pueden entender las emociones de sus vecinos y sentirlas. Durante los ensayos dieron tareas a ocho cuervos (cinco machos y tres hembras), y las aves tenían que resolverlas en parejas. 

Para afectar al estado emocional de un cuervo en pareja los científicos le mostraron dos tipos de premios: uno que le gustaba y otro que no lo atraía. Después le dieron solo un premio de esos y observaron su primera reacción. Los científicos notaron que los cuervos prestaron más atención a premios sabrosos y pasaron más tiempo frente a él. Además, usaron un lenguaje de señas para mostrar su interés, es decir, movieron sus cabezas y cuerpos. Mientras tanto, el segundo cuervo podía vigilar a su compañero y su reacción sin ver el objeto con el cual estaba en contacto.

Durante la próxima etapa de la prueba, le mostraron al segundo ave dos cajas que también contenían premios sabrosos. El cuervo mostró su interés golpeando la tapa con su pico. Cuantas más veces lo hacía, más le interesaba. Sin embargo, luego le dieron tres cajas de contenido desconocido, y el cuervo tuvo que elegir entre ellas. 

Tras el experimento se reveló que la reacción negativa de un cuervo se trasladó al otro, debido a que su actitud hacia la caja desconocida fue más desconfiada. En este caso la golpearon menos frecuentemente, y no tocaron la caja con un premio desabrido. Al mismo tiempo, al ver la reacción de su compañero, no tuvieron ninguna duda acerca de la caja desconocida. 


Los resultados de elecciones de un cuervo, relacionados con el comportamiento de su compañero 
Jessie E.C. Adriaense et al. / PNAS, 2019

 

La prueba mostró que los cuervos también dependen del estado de humor de aves cercanas, lo cual significa que tienen una empatía que evolucionó más profundamente de lo que pensábamos. Se dio cuenta también de que los cuervos tenían solamente en cuenta las emociones negativas. Debido a la evolución muchas especies son más susceptibles a las emociones negativas que a las positivas, ya que posiblemente indiquen que están sometidas a permanente peligro peligro.

Anteriormente biólogos austríacos analizaron 418 registros de voces de cuervos y e identificaron las características acústicas que permiten determinar el sexo y la edad de ave. Estas características únicas del graznido del cuervo también ayudan a las aves a reconocer a los desconocidos. 

 

Yana Berman
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, tecnología que suma.

Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, tecnología que sumawww.nmas1.org”.

Suscríbete

Déjanos tu mail para recibir nuestro boletín de noticias

La confirmación ha sido enviada a tu correo.