Si estás estresado, es muy probable que tu perro también lo esté

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Científicos suecos descubrieron que el nivel de la hormona cortisol (uno de los principales biomarcadores del estrés) en los perros y sus dueños se correlacionaba significativamente. Según un artículo publicado en Scientific Reports, esta relación se observó tanto en verano como en invierno y no dependía del nivel de actividad de los perros.

La capacidad para el contagio emocional y la empatía se observa no solo entre las personas. Por ejemplo, los científicos descubrieron recientemente que los cuervos pueden ceder al estado de ánimo de los demás y que su proceso de toma de decisiones puede depender de lo mismo. Los perros también pueden tener esas emociones. Al mismo tiempo, tal empatía se puede observar entre representantes de dos especies diferentes, si estas especies entran en contacto con frecuencia.

Un perro y su humano

La pareja perfecta para estudiar el contagio emocional entre especies es un perro y su amo. Ann-Sofie Sundman de la Universidad de Linköping y su equipo decidieron observar si el estrés de una persona puede afectar la condición de su perro. Los investigadores escogieron 58 personas y sus mascotas de dos razas diferentes (sheltie y collie) y midieron el nivel de cortisol en el cabello y el cabello de los participantes, tanto en verano como en invierno.

Los científicos descubrieron que los niveles de cortisol de las personas se correlacionan (p <0,001) con los niveles de cortisol de sus perros, tanto en invierno como en verano. La mayor dependencia se observó en las perras y en los perros que participan en competiciones, la edad del perro, la presencia de la posibilidad de caminar de forma independiente en el lugar de residencia, la rutina de trabajo de la persona y la presencia de otros perros en el lugar de residencia. La casa no afectó la conexión.

Luego, los autores estudiaron cómo la actividad de las mascotas afecta su nivel de cortisol, por lo que los perros usaron un collar especial durante una semana que rastreó su actividad. Resultó que el nivel de cortisol no se correlacionaba con la actividad del animal. Al mismo tiempo, la temporada del año influyó en el nivel de cortisol: en los meses de invierno en los perros fue mayor.

Finalmente, los investigadores observaron cómo los rasgos de personalidad afectan el nivel de estrés en los perros y sus dueños. Para ello, utilizaron el cuestionario Big Five para las personas y su contraparte para los perros (los propietarios respondieron al segundo cuestionario). Por lo tanto, los científicos han descubierto que el neuroticismo de los propietarios se correlaciona negativamente con el nivel de cortisol de los perros, y la apertura a la experiencia y la conciencia - positivamente.

Por lo tanto, los autores sugirieron que los perros pueden reflejar el nivel de estrés experimentado por sus dueños. Es necesario aclarar que la relación detectada es solo una correlación que, sin embargo, no dependía de otros indicadores que podrían afectar el estrés, por ejemplo, el nivel de actividad.

Con respecto a las formas efectivas de reducir el estrés (al menos en humanos), en un artículo reciente, los científicos han demostrado que los niveles más bajos de cortisol (así como otro biomarcador del estrés, la alfa-amilasa) se pueden gastar al aire libre: Caminar o sentarse en un banco.


Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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